Enfriamiento y refrigeración

Gracias a nuestra experiencia en la industria panadera, GEA puede ofrecerle el mejor asesoramiento, calidad y fiabilidad. Nuestros ingenieros seleccionan soluciones de enfriamiento adaptadas a las necesidades de sus productos.

Productos frescos: garantizados con sistemas sostenibles de enfriamiento.

Hace décadas que GEA siente verdadera pasión por la refrigeración de los alimentos. Muchos supermercados, pequeños comercios, almacenes frigoríficos y centros logísticos confían a GEA sus procesos de enfriamiento y congelación. Por ejemplo, la fruta, las verduras, la carne, el marisco y la repostería deben mantenerse en condiciones de frío óptimas para conservar su frescura en los supermercados. 

Los altos niveles de higiene y frescura que exige la Unión Europea para los alimentos hacen imprescindible una refrigeración fiable y una cadena de frío ininterrumpida. Los sistemas de refrigeración fiables garantizan el mantenimiento de la temperatura correcta en cámaras frigoríficas, armarios refrigerados, arcones congeladores y cámaras de conservación de congelados.

La refrigeración sostenible de los alimentos adquiere mayor importancia cada día. Por eso hay muchos sistemas de refrigeración que utilizan el refrigerante ecológico R744 (CO2) en los procesos de refrigeración. En estas instalaciones, el refrigerante natural R744 carece de potencial de agotamiento de la capa de ozono (ODP = 0) y su efecto directo sobre el calentamiento global es insignificante (PCA = 1). Este gas incoloro se licúa bajo presión y su olor y sabor son ligeramente ácidos. El R744 es incombustible, químicamente inactivo y más pesado que el aire. Tiene un efecto narcótico y asfixiante sobre los seres humanos solo en concentraciones elevadas. El dióxido de carbono abunda en la naturaleza.

Así mismo, cada vez son más los sistemas de refrigeración de GEA que funcionan con recuperación de calor, lo que permite un aprovechamiento eficaz de la energía generada por las cámaras y sistemas de refrigeración, por ejemplo, para calentar y suministrar agua caliente. Esta opción reduce la cantidad de energía empleada para calentar y los costes de explotación. El concepto de recuperación de calor supone una gran reducción de las emisiones de CO2 al medio ambiente.