Bebidas funcionales y deportivas

Las bebidas funcionales y deportivas cuentan con un empaquetado que ayuda a transmitir una imagen y un aspecto especialmente atractivos. El sistema de llenado aséptico de GEA ofrece productos más fácilmente identificables y dotados de una calidad y una seguridad excelentes.

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Por lo general, las bebidas funcionales se fabrican a base de productos vegetales o frutas que llevan añadido un ingrediente orientado a conseguir una función específica e importante para la salud.
En su elaboración se utilizan distintos tipos de ingredientes, por ejemplo, aminoácidos, vitaminas, sales minerales, moléculas antioxidantes, fibra, microorganismos probióticos y factores prebióticos (fibra disoluble).

Las bebidas funcionales se enfrentan a una gran demanda, ya que los consumidores buscan productos sanos y naturales sin tener que recurrir a dietas alimenticias que, en la mayor parte de los casos, suelen estar asociadas con alimentos insípidos y con un aspecto poco estimulante.

Las bebidas deportivas están diseñadas para actuar como un suplemento que reponga el agua, los electrolitos y la energía gastadas con el ejercicio. Su gama de productos es muy variada y comprende desde soluciones nutricionales complejas para deportistas profesionales a productos isotónicos destinados al consumidor ocasional. Tales productos están ampliamente representados en las grandes cadenas de distribución minorista.
Este tipo de bebidas ofrece diferencias funcionales; por ejemplo:

Isotónicas: tienen la misma concentración salina que los fluidos corporales, por lo tanto, permiten reponer rápidamente los líquidos y los minerales que se pierden con el sudor, y proporcionan energía gracias a su contenido en carbohidratos;

Hipotónicas: contienen moléculas en concentraciones menores si se comparan con las que se encuentran en la sangre; su acción de reposición es más rápida que con las isotónicas, pero no tan beneficiosas como los carbohidratos.

Hipertónicas: (con más moléculas en comparación con la sangre) se utilizan normalmente para la ingesta de carbohidratos tras el ejercicio físico a fin de reponer las reservas de glucógeno de los músculos.

Uno de los factores clave de la fabricación y comercialización que fomenta el mercado de las bebidas funcionales se refiere al hecho de que en su elaboración no se utilizan conservantes ni cafeína y que están preparadas sin carbonatación. Los obstáculos del mercado pasan por equilibrar el contenido de azúcar, la función y el sabor de los productos; no obstante se espera que el potencial de expansión en los mercados emergentes contribuya a resolver estos problemas.