Aire acondicionado y refrigeración

La creciente tendencia hacia una variedad cada vez más amplia de alimentos procesados conlleva más necesidades de refrigeración, lo que a su vez incrementa la importancia del ahorro energético. Las tecnologías de refrigeración avanzadas también permiten aprovechar el potencial de ahorro energético del almacenaje y la distribución de los productos.

Almacenaje y distribución energéticamente eficientes

Una vez finalizada la fabricación de un producto, no se acaba ni mucho menos la necesidad de una tecnología de refrigeración meticulosamente planeada. Al contrario, las gamas de productos cada vez más extensas aumentan por igual la relevancia de las zonas de almacenaje y distribución. Para Johma Salades b.v. (la mayor firma holandesa de sándwiches y ensaladas gourmet), GEA ha modernizado la refrigeración de tres almacenes. Su sistema anterior, basado en el refrigerante R22, ya no podía garantizar la temperatura ambiente requerida de 2°C (35,6°F). Nuestros ingenieros instalaron una bomba principal de amoníaco que, a instancias del cliente, puede conectarse posteriormente al sistema de refrigeración central. Además de esta bomba, las nuevas instalaciones incluyen un compresor, un motor eléctrico con control de frecuencia, un separador de aceite, un condensador enfriado por aire, una válvula de flotador de alta presión, separadores de amoníaco y evaporadores.

Dichas instalaciones, que también cuentan con sensores de gas y sistema de ventilación, se encuentran en una sala de máquinas aislada, directamente detrás de una de las cámaras frigoríficas. Las tuberías son de acero aislado con espuma rígida de poliisocianurato (PIR) y aluminio. Soportan altas presiones y son a prueba de fugas. El aerocondensador se encuentra en una cámara frigorífica. Los productos se enfrían mediante ciclos de descongelación naturales de enfriadores de aire situados en el mismo lado que la sala de máquinas.

Otro referente destacado es la popular cadena británica de supermercados Sainsbury’s, con su nuevo centro de distribución de Pineham, Inglaterra. Este complejo de almacenaje da cabida a verduras y fruta fresca en más de 49,000 m² de superficie, valorados en unos 50 millones de euros. Desde este avanzado centro logístico, Sainsbury’s distribuye a 100 supermercados de la zona. La firma ha ideado nuevas formas de mejorar su balance de CO2. Por ejemplo, Sainsbury’s ha instalado un sistema de pesaje en la vía de acceso al centro de distribución. Cuando un vehículo circula despacio por este sistema, se produce movimiento en el sistema de pesaje, que a su vez genera energía para el complejo de almacenaje.

GEA ha desarrollado la totalidad de los sistemas de refrigeración de este complejo. Garantizan temperaturas de 1,5°C (34,7°F) para almacenaje con enfriamiento rápido y de 8°C (46,4°F) para productos en depósito. Para respetar los estrictos requisitos ecológicos de esta cadena de supermercados, los sistemas de refrigeración (al igual que los de la firma holandesa Johma) utilizan amoníaco, un refrigerante natural eficiente.