Aislamiento de componentes valiosos del lactosuero y la lactosa

Las tecnologías de filtración por membranas permiten separar las proteínas y la lactosa del lactosuero y refinarlas para elaborar productos especializados de gran calidad muy demandados como complementos alimenticios. Las proteínas de lactosuero se emplean profusamente en fórmulas para lactantes, pacientes aquejados de pérdida degenerativa de masa muscular (sarcopenia) y fisioculturistas.

Concentrados de proteína de lactosuero (WPC) y aislados de proteína de lactosuero (WPI)

Puede utilizarse ultrafiltración para extraer las proteínas del lactosuero. El WPC 35 (35% de proteína) representa una alternativa más económica al desnatado de la leche en las aplicaciones de proceso, mientras que otras concentraciones de proteínas se emplean en productos alimenticios especializados. El aislado de proteína de lactosuero (WPI 90) es proteína de lactosuero pura al 90% y se extrae del lactosuero mediante microfiltración para suprimir las membranas de los glóbulos grasos y diafiltración para eliminar la lactosa restante y los contaminantes no deseados. 

Aislamiento de componentes del lactosuero y reciclaje de agua

El uso combinado de la filtración por membranas y la cromatografía permite aislar proteínas individuales, como la lactoferrina, la lactoperoxidasa y la albúmina sérica bovina (BSA). Los hidrolizados de proteína de lactosuero (WPH) se fabrican a partir de WPC líquido mediante termotratamiento y adición de enzimas. Mediante tratamiento térmico y nanofiltración u ósmosis inversa es posible obtener lactosa y minerales como calcio y fósforo a partir del flujo de permeado resultante del aislamiento de las proteínas. La lactosa retenida puede purificarse más mediante un proceso de evaporación y cristalización para obtener lactosa de consumo o de calidad farmacéutica. 

El permeado resultante de la ósmosis inversa constituye una buena fuente de agua blanda (categoría II de la FDA), reutilizable dentro de la planta para limpieza. El agua puede purificarse más mediante "polishing" por ósmosis inversa para producir agua potable (categoría I de la FDA), que puede aprovecharse en la planta conforme a la normativa de la FDA.