Máquina diseñada para recibir la masa y producir una lámina de 7 mm.
La unidad SPTW tiene una estructura de “doble refuerzo” en los laterales. Tanto el refuerzo interno, en contacto con el producto, como el externo, son de acero inoxidable.
El refuerzo interno no contiene partes mecánicas pues todos los cojinetes están montados en el refuerzo externo. Esto evita cualquier contacto entre el producto y las partes mecánicas.
La tolva receptora de la mezcla puede inclinarse para facilitar el acceso al conjunto de rodillos para su limpieza. La tolva está fabricada de acero inoxidable y tiene esquinas redondeadas para evitar la acumulación de residuos.
La masa se alimenta a los rodillos amasadores por un eje de paletas de doble rotación montado en los refuerzos e impulsado por los rodillos amasadores mediante una serie de engranajes. Dos unidades de amasado, cada una con tres rodillos con un perfil lobulado, donde se comprime la mezcla.
Dos unidades de calibración, cada una con dos rodillos laminadores lisos, que producen una lámina de grosor uniforme. Los rodillos amasadores y de laminado se instalan en los mismos refuerzos para obtener dos láminas de masa al mismo tiempo. Todos los rodillos están fabricados de acero inoxidable. Los rollos amasadores y los rodillos de laminado son impulsados por el mismo motor. La máquina no contiene piñones ni cadenas. Rascador de rodillos en material plástico de grado alimenticio.
Las corazas que protegen los rodillos son de acero inoxidable. Pueden abrirse fácilmente y están equipadas con sensores magnéticos de seguridad herméticos. Cara interna pulida para evitar que se estanque el producto.
La estructura y la cinemática de los rodillos amasadores no ejercen presión sobre la pasta, lo que garantiza una temperatura de entrada y salida idéntica.
Rendimiento de la máquina

El nuevo Centro de Aplicaciones y Tecnología (ATC) de GEA en Sarstedt, al sur de Hannover, no es una sala de exhibición ni sustituye a un laboratorio. Es un lugar destinado a realización de pruebas, recopilación de datos y toma de decisiones en una fase temprana. Es en este punto donde queda claro si un concepto biológico puede convertirse en un proceso industrial robusto. Ese paso es más importante de lo que podría parecer.

El termoformado lleva mucho tiempo desempeñando un papel fundamental en el envasado de alimentos. Ahora se enfrenta a un cambio importante. A medida que se endurecen las normativas, evolucionan los materiales y aumentan los costes, las líneas de envasado formado, llenado y sellado deben hacer algo más que funcionar de forma fiable: ahora determinan cómo los alimentos se mantienen frescos, asequibles y reciclables. Eche un vistazo a las principales tendencias en termoformado que están marcando el panorama del envasado y entrega de alimentos.