Aguas arriba
El tratamiento profesional de los fluidos de perforación es esencial para garantizar un proceso perfecto y para cumplir los requisitos obligatorios de protección medioambiental. GEA presta soporte a este proceso con centrífugas de alto rendimiento que tienen un diseño robusto, flexible y de fácil uso.

El lodo de perforación, también conocido como fluido de perforación, es una mezcla utilizada en las operaciones de perforación para lubricar el cabezal perforante, estabilizar la perforación y transportar los detritos de perforación a la superficie. Los fluidos de perforación usados son los fluidos utilizados que se han contaminado con detritos de perforación y otras impurezas durante el proceso.
El tratamiento continuo de los fluidos de perforación con centrífugas de GEA garantiza secuencias de proceso sin problemas. Nuestras centrífugas separan de forma fiable los materiales sólidos no deseados, evitando cualquier contaminación de las aguas subterráneas y marinas. Esto permite reutilizar los fluidos de perforación de forma permanente. Además, las centrífugas pueden recuperar el mineral pesado relativamente caro, la barita, que se añade para aumentar el peso y la densidad de los fluidos de perforación. Nuestras centrífugas son muy flexibles, capaces tanto de purificar los lodos de perforación como de recuperar la barita.
La eliminación inadecuada de los fluidos de perforación gastados puede provocar la contaminación del suelo y del agua, lo que supone importantes riesgos medioambientales. El tratamiento y reciclaje eficaces de estos fluidos son cruciales para minimizar su huella ecológica y garantizar unas prácticas de perforación sostenibles.
El diseño de nuestras centrífugas prioriza la robustez para soportar la alta presión ejercida por los fluidos de perforación y la barita. Para lograrlo, nuestros accionamientos para centrífugas están diseñados para ofrecer un par máximo y altas velocidades diferenciales desde el principio, todo ello manteniendo un alto rendimiento. Al funcionar a bajas velocidades, nuestras centrífugas minimizan el desgaste. Cada componente en contacto con el producto está fabricado con materiales muy resistentes a la erosión y corrosión. Gracias a nuestra protección contra el desgaste de alta resistencia, nuestras máquinas siguen siendo fiables y robustas en condiciones extremas.
Nuestras centrífugas decantadoras están diseñadas para manejar con facilidad condiciones de alimentación fluctuantes, gracias a un amplio rango de velocidad diferencial que puede ajustarse continuamente. El innovador GEA summationdrive® garantiza que solo se suministra la potencia necesaria, lo que hace que el accionamiento sea excepcionalmente eficiente desde el punto de vista energético. Junto con un sistema operativo intuitivo, nuestras centrífugas no solo son robustas y flexibles, sino también eficientes energéticamente y fáciles de usar.


El nuevo Centro de Aplicaciones y Tecnología (ATC) de GEA en Sarstedt, al sur de Hannover, no es una sala de exhibición ni sustituye a un laboratorio. Es un lugar destinado a realización de pruebas, recopilación de datos y toma de decisiones en una fase temprana. Es en este punto donde queda claro si un concepto biológico puede convertirse en un proceso industrial robusto. Ese paso es más importante de lo que podría parecer.

El termoformado lleva mucho tiempo desempeñando un papel fundamental en el envasado de alimentos. Ahora se enfrenta a un cambio importante. A medida que se endurecen las normativas, evolucionan los materiales y aumentan los costes, las líneas de envasado formado, llenado y sellado deben hacer algo más que funcionar de forma fiable: ahora determinan cómo los alimentos se mantienen frescos, asequibles y reciclables. Eche un vistazo a las principales tendencias en termoformado que están marcando el panorama del envasado y entrega de alimentos.