Tratamiento de efluentes en obras hidráulicas

El agua potable se obtiene de la aguas subterráneas o de las aguas superficiales. El uso de las aguas superficiales está aumentando por efecto del incremento de la población y de la contaminación medioambiental. En los países de la Unión Europea, el 64% del agua potable se obtiene de las aguas superficiales. La tecnología de separación centrífuga de GEA desempeña un papel fundamental en este proceso.

Óptimo nivel de rendimiento en el proceso de clarificación y máxima desagüe de sólidos

girl drinking water

El volumen de lodos residuales que ha de eliminarse se reduce considerablemente gracias a la separación segura de componentes inapropiados. Al mismo tiempo hay a disposición más agua potable.

Fango, minerales, impurezas orgánicas, residuos químicos, virus y bacterias han de eliminarse de las aguas superficiales. Inicialmente se aplica una serie de procesos químicos para la depuración. A continuación se emplean decantadores clarificadores para desaguar el lodo originado durante la sedimentación. Gracias a la elevada velocidad del cuenco y elevada rotación, junto con un control de velocidad diferencial que se adapta a la carga de sólidos, los decantadores clarificadores alcanzan el máximo grado de eficiencia posible en clarificación de agua y desagüe de sólidos.

Protección efectiva para las personas y el medio ambiente

De este modo se reduce el volumen de lodos residuales que ha de eliminarse y se recupera la mayor cantidad de agua posible para el suministro de agua potable. Un diseño cerrado, junto con una instalación también cerrada, impide la emisión de aerosoles, lo que permite proteger en la misma medida a las personas y el medio ambiente.

Asimismo, GEA suministra equipos, como bombas inyectoras y de vacío, para transportar líquidos, como agua, ácidos o lejías, o sólidos, como arena, grava, sal, carbono activado y resina de intercambio iónico, en obras hidráulicas.