Mejoramos la estabilidad y la vida útil del producto

GEA ofrece una gama de homogeneizadores que cubre todas las posibles necesidades del sector lácteo: desde equipos piloto hasta grandes unidades totalmente automatizadas.

La homogeneización de alta presión empezó a utilizarse en la industria láctea al final del siglo XIX para estandarizar el nivel de calidad de los productos. Desde entonces se ha extendido su aplicación junto a los tratamientos térmicos para mejorar la estabilidad y la conservación de los productos, hasta convertirse en un proceso industrial estándar.
  
En la industria láctea de proceso líquido actual, los homogeneizadores son componentes fundamentales de las líneas de proceso para la elaboración adecuada de numerosos productos. Su diseño y prestaciones se han ido mejorando y adaptando para satisfacer requisitos sanitarios, procesado aséptico, integración, automatización y facilidad de limpieza. La homogeneización aumenta la estabilidad y la vida útil, además de mejorar propiedades como el sabor, la consistencia, el color, la sensación en boca y la funcionalidad.