El tanque ciclónico está diseñado para separar el producto transportado a las líneas de producción del aire cargado de polvo.
El aire cargado de polvo, que se descarga desde la parte superior del ciclón, se filtra mediante filtros estáticos o de mangas, mientras que el producto se acumula en el interior del tanque ciclónico. Los niveles máximo y mínimo del producto se monitorizan con dos sondas vibratorias que controlan la alimentación del producto. El fondo del tanque ciclónico está equipado con una base vibratoria que facilita la descarga del producto y evita obstrucciones en la salida.

El nuevo Centro de Aplicaciones y Tecnología (ATC) de GEA en Sarstedt, al sur de Hannover, no es una sala de exhibición ni sustituye a un laboratorio. Es un lugar destinado a realización de pruebas, recopilación de datos y toma de decisiones en una fase temprana. Es en este punto donde queda claro si un concepto biológico puede convertirse en un proceso industrial robusto. Ese paso es más importante de lo que podría parecer.

El termoformado lleva mucho tiempo desempeñando un papel fundamental en el envasado de alimentos. Ahora se enfrenta a un cambio importante. A medida que se endurecen las normativas, evolucionan los materiales y aumentan los costes, las líneas de envasado formado, llenado y sellado deben hacer algo más que funcionar de forma fiable: ahora determinan cómo los alimentos se mantienen frescos, asequibles y reciclables. Eche un vistazo a las principales tendencias en termoformado que están marcando el panorama del envasado y entrega de alimentos.