Máquina diseñada para dosificar rellenos blandos con una bomba lobular.

El relleno se carga en la tolva, donde un sistema de barras la empuja hacia un tornillo que alimenta los lóbulos situados por debajo. Estos lóbulos se traccionan con un motor controlado con un inversor que dosifica el producto en la siguiente máquina en línea.
La unidad PRL presenta diferentes características para facilitar el proceso de lavado. Tiene una estructura de acero inoxidable, una rejilla superior de seguridad con bisagras, una tolva con bisagras de acero inoxidable, un sistema de rotación con raspador para asegurar la extracción del producto en las paredes internas de la tolva, un tornillo de empuje desmontable, y lóbulos de dosificación helicoidales en plástico detectable para restablecer la pulsación de dosis de la bomba. El bastidor está equipado con ruedas para facilitar el movimiento de la máquina.
La unidad PRL puede funcionar con rellenos blandos con una humedad del 45% al 70%.
Rendimiento de la máquina

El termoformado lleva mucho tiempo desempeñando un papel fundamental en el envasado de alimentos. Ahora se enfrenta a un cambio importante. A medida que se endurecen las normativas, evolucionan los materiales y aumentan los costes, las líneas de envasado formado, llenado y sellado deben hacer algo más que funcionar de forma fiable: ahora determinan cómo los alimentos se mantienen frescos, asequibles y reciclables. Eche un vistazo a las principales tendencias en termoformado que están marcando el panorama del envasado y entrega de alimentos.

Desde los huertos de Ciudad del Cabo hasta las góndolas de las tiendas en 40 países, la empresa sudafricana de envasado Betko ha construido su negocio en base a la frescura, puntualidad y fiabilidad. Gracias a la tecnología de refrigeración en atmósfera controlada de GEA, la empresa puede ahora almacenar manzanas y peras durante un máximo de 14 meses y reducir el consumo energético en un 20%, todo ello gracias a nuestra colaboración de más de 30 años.