Las válvulas de descarga son los componentes principales de los sistemas de lavado. Son otro método eficiente para limpiar pasillos y zonas de retención de las explotaciones lecheras.
Se dispone de dos modelos de válvula de descarga, uno para limpieza de estiércol en pasillos y otras para la limpieza de zonas de retención. Las dos funcionan de manera parecida, la mayor diferencia reside en la anchura y el patrón de descarga. Mientras que la válvula de descarga para pasillos ofrece un gran volumen de descarga con un patrón estrecho, el otro modelo para zonas de retención tiene un patrón de limpieza más ancho, de hasta 6 m (20 pies), gracias a su ajuste de patrón de caudal de la tapa delantera.
La presión de la bolsa de aire dentro de las válvulas de descarga se regula mediante un panel de control para asegurar una transición fluida de una válvula a otra y para evitar que se produzcan golpes de ariete en el interior de los conductos de descarga. La bolsa de aire inflada mantiene cerradas las válvulas de descarga entre un ciclo de descarga y otro. Al iniciarse un ciclo de lavado, la presión neumática se descarga rápidamente para permitir que la primera válvula de descarga se abra velozmente y permanezca abierta durante el periodo de limpieza. A medida que la válvula de descarga se infla paulatinamente, la siguiente se abre y procede a su ciclo de descarga.

El nuevo Centro de Aplicaciones y Tecnología (ATC) de GEA en Sarstedt, al sur de Hannover, no es una sala de exhibición ni sustituye a un laboratorio. Es un lugar destinado a realización de pruebas, recopilación de datos y toma de decisiones en una fase temprana. Es en este punto donde queda claro si un concepto biológico puede convertirse en un proceso industrial robusto. Ese paso es más importante de lo que podría parecer.

El termoformado lleva mucho tiempo desempeñando un papel fundamental en el envasado de alimentos. Ahora se enfrenta a un cambio importante. A medida que se endurecen las normativas, evolucionan los materiales y aumentan los costes, las líneas de envasado formado, llenado y sellado deben hacer algo más que funcionar de forma fiable: ahora determinan cómo los alimentos se mantienen frescos, asequibles y reciclables. Eche un vistazo a las principales tendencias en termoformado que están marcando el panorama del envasado y entrega de alimentos.