La microparticulación tiene dos objetivos. El primero consiste en utilizar el producto de desecho, mientras que el segundo es evitar la repercusión de los productos de desecho en el medio ambiente a la vez que la necesidad de eliminarlos. Por ejemplo, el lactosuero microparticulado puede emplearse en un gran número de productos lácteos en lugar de la grasa o las proteínas de la leche.

Desde hace más de 100 años, GEA desarrolla tecnologías para la ganadería lechera, desde las primeras máquinas de ordeño con cubos hasta los sistemas autónomos y conectados digitalmente. Estas innovaciones han transformado radicalmente la ganadería lechera: se ha pasado de rutinas que exigían mucha mano de obra a una mayor productividad, un mejor bienestar animal y unas operaciones diarias más eficientes.