La cuba de endurecimiento es el último componente de la línea de procesado para los quesos de pasta hilada, y contiene agua fría para refrigerar los productos antes de su envasado. GEA ofrece una gama de cubas de endurecimiento modulares, higiénicas y resistentes que se pueden configurar para cualquier requisito de producción y tipo de queso.

Los quesos trasladados desde la máquina de moldeo se transfieren a la cuba mediante una tolva de carga. Los productos se mueven de un extremo al otro de la cuba mediante un sistema que combina una serie de lechos oscilantes de acero inoxidable accionados por palanca en la base y una serie de chorros de agua ajustables por encima de la cuba. Los lechos oscilantes se pueden configurar con distintos ciclos para que hagan avanzar continuamente los productos por la cuba o los retengan en una posición durante un determinado periodo de tiempo. Al final de la unidad, los quesos son extraídos automáticamente utilizando una cinta motorizada.
Los sistemas de GEA se pueden individualizar a medida para plantas de cualquier disposición. Para reducir el espacio utilizado, también podemos diseñar y configurar cubas montadas en dos o más niveles. Las soluciones configuradas en vertical disponen de un sistema de elevación neumático para transferir los productos entre los niveles.
Las cubas de endurecimiento de GEA también están equipadas con tuberías y una bomba centrífuga para reciclar el agua de refrigeración y hacerla recircular a través de un intercambiador de calor. La bomba también recupera los líquidos de limpieza después de cada ciclo. Los controles electrónicos están dentro de un panel hermético.

El nuevo Centro de Aplicaciones y Tecnología (ATC) de GEA en Sarstedt, al sur de Hannover, no es una sala de exhibición ni sustituye a un laboratorio. Es un lugar destinado a realización de pruebas, recopilación de datos y toma de decisiones en una fase temprana. Es en este punto donde queda claro si un concepto biológico puede convertirse en un proceso industrial robusto. Ese paso es más importante de lo que podría parecer.

El termoformado lleva mucho tiempo desempeñando un papel fundamental en el envasado de alimentos. Ahora se enfrenta a un cambio importante. A medida que se endurecen las normativas, evolucionan los materiales y aumentan los costes, las líneas de envasado formado, llenado y sellado deben hacer algo más que funcionar de forma fiable: ahora determinan cómo los alimentos se mantienen frescos, asequibles y reciclables. Eche un vistazo a las principales tendencias en termoformado que están marcando el panorama del envasado y entrega de alimentos.