Efluentes industriales
Las empresas lácteas pueden recortar considerablemente sus costes operativos reduciendo los volúmenes de aguas residuales y optimizando los procesos de tratamiento. Por término medio, se utilizan de 1 a 3 litros de agua por kilogramo de leche, lo que conlleva elevados gastos de eliminación. La implantación de la tecnología de separación centrífuga de GEA minimiza el consumo de agua dulce y la producción de lodos, reduciendo los costes y mejorando al mismo tiempo la sostenibilidad.

La higiene es una prioridad absoluta en el procesado de la leche, que requiere grandes cantidades de agua para su limpieza. Esto da lugar a dos corrientes principales de aguas residuales:

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Las bombas de chorro, también denominadas eyectores, son dispositivos para transportar, comprimir o mezclar los gases, vapores, líquidos o sólidos y para producir un vacío, cuya fuerza motriz proviene de un medio líquido o gaseoso.

El decantador entra en acción en cuanto el contenido de sólidos en la suspensión que debe procesarse es especialmente alto. Estas máquinas ofrecen una alta eficiencia de aclarado y una máxima deshidratación, además de separar líquidos con la extracción simultánea de sólidos. Los principales requisitos, en este sentido, son una alta velocidad del ...

Desde hace más de 100 años, GEA desarrolla tecnologías para la ganadería lechera, desde las primeras máquinas de ordeño con cubos hasta los sistemas autónomos y conectados digitalmente. Estas innovaciones han transformado radicalmente la ganadería lechera: se ha pasado de rutinas que exigían mucha mano de obra a una mayor productividad, un mejor bienestar animal y unas operaciones diarias más eficientes.