Máquina diseñada para recibir la masa y producir una lámina de 7 mm.
La unidad SPW tiene una estructura de “doble refuerzo” en los laterales. Tanto el refuerzo interno, en contacto con el producto, como el externo, son de acero inoxidable. El refuerzo interno no contiene partes mecánicas pues todos los cojinetes están montados en el refuerzo externo. Esto evita cualquier contacto entre el producto y las partes mecánicas.
La tolva receptora de la mezcla puede inclinarse para facilitar el acceso al conjunto de rodillos para su limpieza. La tolva está fabricada de acero inoxidable y tiene esquinas redondeadas para evitar la acumulación de residuos. La masa se alimenta a los rodillos amasadores por un eje de paletas de doble rotación montado en los refuerzos e impulsado por los rodillos amasadores mediante una serie de engranajes. La unidad de amasado consta de tres rodillos amasadores con un perfil lobulado, donde se comprime la masa, y dos rodillos lisos que producen una lámina de grosor uniforme. Todos los rodillos están fabricados de acero inoxidable.
Los rollos amasadores y los rodillos de laminado son impulsados por el mismo motor. La unidad SPW no contiene piñones ni cadenas. El rascador de rodillos es de material plástico de grado alimenticio.
Las corazas que protegen los rodillos son de acero inoxidable. Pueden abrirse fácilmente y están equipadas con sensores magnéticos de seguridad herméticos al agua. La máquina tiene una cara interna pulida que evita el estancamiento del producto.
Rendimiento de la máquina

Thermoforming has long played a central role in food packaging. Now it is facing a major shift. As regulations tighten, materials evolve and costs rise, form fill seal lines must do more than run reliably – they now shape how food stays fresh, affordable and recyclable. Take a look at the key thermoforming trends informing the food packaging and delivery landscape.

Desde los huertos de Ciudad del Cabo hasta las góndolas de las tiendas en 40 países, la empresa sudafricana de envasado Betko ha construido su negocio en base a la frescura, puntualidad y fiabilidad. Gracias a la tecnología de refrigeración en atmósfera controlada de GEA, la empresa puede ahora almacenar manzanas y peras durante un máximo de 14 meses y reducir el consumo energético en un 20%, todo ello gracias a nuestra colaboración de más de 30 años.