Los depositadores de alta capacidad y con sistema de bomba lobular individual de GEA Comas ofrecen todo un mundo de oportunidades para producir galletas sencillas, rellenas o decoradas y barritas.

Las máquinas dosificadoras de galletas de los modelos DLV y DV son ideales para la producción de galletas con corte de alambre y de masa lisa. La unidad DLV es una máquina independiente, flexible y versátil que también produce tartas y que puede emplearse para pruebas, mientras que la unidad DV está montada directamente en la banda del horno de túnel para obtener una alta capacidad de producción.
La coextrusora DV3, diseñada para producir galletas rellenas de dos o tres colores, además de galletas tradicionales, puede depositar simultáneamente dos masas diferentes y un tercer relleno fluido. La unidad DV3 incorpora control por servomotor para mayor precisión y fiabilidad, además de la innovadora tecnología ILPS de GEA, que garantiza una deposición reproducible desde cada salida, además de producir las galletas con una forma y peso perfectos.
Flexible, compacto y potente

La GEA Bake Depositor 2LC es una máquina dosificadora de lóbulos compacta que permite la producción de cuatro tipos diferentes de galletas de masa blanda: depositadas, cortadas con alambre, de centro blando y coextruidas, incluidos los productos bicolores.
A pesar de su tamaño compacto, la Bake Depositor 2LC ofrece una gran capacidad de producción: es capaz de alcanzar 40 ciclos por minuto para productos depositados y 100 cortes por minuto para productos cortados con alambre. Esta mayor capacidad de producción se traduce en importantes beneficios para las panaderías, ya que les permite satisfacer una elevada demanda al tiempo que reducen al mínimo los tiempos de producción y los costes de mano de obra.

La versátil máquina dosificadora GEA Bake Depositor 2LO puede dosificar una gran variedad de mezclas líquidas, batidas o densas, incluidas masas que contienen partículas sólidas, como fruta confitada o frutos secos. La unidad consta de dos cabezales de dosificación independientes, montados en un único bastidor y accionados por servomotores. Cada uno de los cabezales tiene dos rodillos motorizados que alimentan la masa o mezcla a un conjunto de bombas inferiores con lóbulos individuales —una bomba para cada salida. La bomba asegura que la mezcla se dosifique con alta precisión en todo el ancho de trabajo. El tercer relleno fluido se alimenta a través de un distribuidor presurizado y una bomba externa. Todas las funciones de la unidad se controlan con un PLC que permite que el operario almacene y recupere fácilmente los datos operativos de cada producto.
La máquina dosificadora 2LO se suministra montada sobre un bastidor que puede colocarse de manera que deposite las mezclas directamente sobre la cinta del horno. Como alternativa, la estructura se puede colocar sobre una cinta transportadora para deposición sobre bandejas, o para fabricar productos especiales que requieran un proceso adicional antes de la cocción, como galletas decoradas o glaseadas. Los accesorios disponibles incluyen un cortador mediante alambre para galletas, una guillotina horizontal o vertical para barritas de figuras, y rodillos de presión o decoradores para galletas rellenas y otras aplicaciones.
El Depositor 2LO cuenta con un diseño fácil de limpiar. Todos los componentes eléctricos están anclados a la propia estructura y los cabezales depositadores se pueden desmontar de la estructura para lavarlos por chorro. Todos los componentes de los cabezales también se pueden retirar para limpiarlos.

Moldeadora rotativa de alta capacidad para procesar galletas de masa blanda y de mantequilla

El sistema Capptronic de GEA está construido con la tecnología más avanzada para producir galletas en capas, rellenas o con deposición por puntos, directamente en línea con el horno de cocción.

La alimentación de la masa es el primer paso para fabricar productos de alta calidad

Desde hace más de 100 años, GEA desarrolla tecnologías para la ganadería lechera, desde las primeras máquinas de ordeño con cubos hasta los sistemas autónomos y conectados digitalmente. Estas innovaciones han transformado radicalmente la ganadería lechera: se ha pasado de rutinas que exigían mucha mano de obra a una mayor productividad, un mejor bienestar animal y unas operaciones diarias más eficientes.