A pesar de las importantes contribuciones de las mujeres a la producción y la elaboración de alimentos, así como a la nutrición familiar, estas son propietarias de menos del 15 % de las tierras agrícolas a nivel mundial y siguen viéndose excluidas de manera desproporcionada del acceso a financiación, tecnología, mercados, datos y puestos de liderazgo.
Las barreras estructurales, arraigadas en el marco jurídico, las normas sociales y el diseño institucional, limitan a las mujeres a pesar de sus capacidades y su esfuerzo.
Los datos indican que cerrar las desigualdades de género en la agricultura podría generar un incremento del PIB mundial del 1 % aproximadamente, al tiempo que se reduciría la inseguridad alimentaria de unos 45 millones de personas en todo el mundo; la participación plena de las mujeres mejoraría directamente el bienestar, aumentaría los ingresos, reforzaría la resiliencia climática y reduciría el hambre.
Las Naciones Unidas han declarado 2026 como Año Internacional de la Mujer Agricultora, con el fin de promover medidas destinadas a cerrar las desigualdades de género y mejorar los medios de vida de las mujeres en todo el mundo, al tiempo que se da a conocer el papel fundamental que desempeñan las mujeres en la agricultura.
Partiendo de esta iniciativa de sensibilización, GEA Farm Technologies ha conversado con mujeres del sector agrícola de todo el mundo para conocer sus experiencias, su trayectoria vital, así como su motivación, sus objetivos y sus previsiones de futuro, y les ha preguntado qué cambios les gustaría ver para las mujeres que se dedican a este sector.











