Líneas llave en mano que ahorran espacio para producir todos los formatos emblemáticos de pasta larga, como espaguetis, bucatini, fideos y muchos más.
Después de la etapa de pre-secado, la pasta entra en el secador, que tiene tres o cinco niveles. Estos niveles están separados físicamente unos de otros y contienen el núcleo tecnológico del sistema termoactivo. La pasta recorre zonas de secado acelerado y estabilización en que se programan los parámetros de temperatura y humedad para conseguir un secado perfecto.
Tornillo de compresión de acero inoxidable con bajo cizallamiento. El paso variable y el gran diámetro del tornillo, combinado con una velocidad de rotación idónea, permiten una compresión gradual con la que se obtiene una masa más homogénea.
Esparcidor con barras de hasta 2500 mm de longitud, con un dispositivo para recoger los recortes, picarlos y devolverlos a la prensa.
La superficie de la pasta se seca con flujos de aire muy caliente antes de que ingrese en el secador final.
El proceso de secado se favorece con zonas climáticas termoactivas. La estructura se compone de niveles de proceso físicamente separados para un control máximo de humedad y temperatura en cada punto.
Esta máquina se ha equipado con unidades de ventilación automática con intercambiadores de calor por agua fría que llevan la pasta a una temperatura idónea antes de su envasado.
Retira la pasta de las barras y la corta a la longitud deseada.

Thermoforming has long played a central role in food packaging. Now it is facing a major shift. As regulations tighten, materials evolve and costs rise, form fill seal lines must do more than run reliably – they now shape how food stays fresh, affordable and recyclable. Take a look at the key thermoforming trends informing the food packaging and delivery landscape.

Desde los huertos de Ciudad del Cabo hasta las góndolas de las tiendas en 40 países, la empresa sudafricana de envasado Betko ha construido su negocio en base a la frescura, puntualidad y fiabilidad. Gracias a la tecnología de refrigeración en atmósfera controlada de GEA, la empresa puede ahora almacenar manzanas y peras durante un máximo de 14 meses y reducir el consumo energético en un 20%, todo ello gracias a nuestra colaboración de más de 30 años.