Líneas llave en mano que ahorran espacio para producir todos los formatos emblemáticos de pasta larga, como espaguetis, bucatini, fideos y muchos más.
Después de la etapa de pre-secado, la pasta entra en el secador, que tiene tres o cinco niveles. Estos niveles están separados físicamente unos de otros y contienen el núcleo tecnológico del sistema termoactivo. La pasta recorre zonas de secado acelerado y estabilización en que se programan los parámetros de temperatura y humedad para conseguir un secado perfecto.
Tornillo de compresión de acero inoxidable con bajo cizallamiento. El paso variable y el gran diámetro del tornillo, combinado con una velocidad de rotación idónea, permiten una compresión gradual con la que se obtiene una masa más homogénea.
Esparcidor con barras de hasta 2500 mm de longitud, con un dispositivo para recoger los recortes, picarlos y devolverlos a la prensa.
La superficie de la pasta se seca con flujos de aire muy caliente antes de que ingrese en el secador final.
El proceso de secado se favorece con zonas climáticas termoactivas. La estructura se compone de niveles de proceso físicamente separados para un control máximo de humedad y temperatura en cada punto.
Esta máquina se ha equipado con unidades de ventilación automática con intercambiadores de calor por agua fría que llevan la pasta a una temperatura idónea antes de su envasado.
Retira la pasta de las barras y la corta a la longitud deseada.

Desde hace más de 100 años, GEA desarrolla tecnologías para la ganadería lechera, desde las primeras máquinas de ordeño con cubos hasta los sistemas autónomos y conectados digitalmente. Estas innovaciones han transformado radicalmente la ganadería lechera: se ha pasado de rutinas que exigían mucha mano de obra a una mayor productividad, un mejor bienestar animal y unas operaciones diarias más eficientes.