Innovación en la cocción eléctrica para un futuro más sostenible: cero emisiones, máxima versatilidad y calidad superior.


GEA E-Bake G2
El nuevo E-Bake es una de nuestras soluciones más eficientes en cuanto al uso de recursos y lleva con orgullo la etiqueta «Add Better».
La etiqueta «Add Better» destaca las tecnologías innovadoras de GEA que son considerablemente más eficientes en el uso de los recursos que sus predecesoras. El GEA E-Bake G2 reduce el consumo de energía hasta en un 40 % en comparación con la versión de gas del modelo G1.
El GEA E-Bake G2 se ha diseñado siguiendo el último marco cinético de GEA, lo que marca una nueva era en la innovación industrial y garantiza una imagen y un estilo uniformes y de alta calidad en todos los equipos de GEA. Más allá de la estética, su construcción sostenible reduce el uso de hierro en un 64 % y minimiza el número de componentes, adoptando un enfoque de economía circular. El GEA E-Bake G2 también cuenta con la certificación Add Better, lo que le permite ofrecer un nuevo nivel de eficiencia en el uso de los recursos en comparación con los hornos de gas tradicionales.

La GEA E-Bake G2 ha sido diseñada para cumplir con los estrictos estándares de calidad de las galletas de masa blanda y dura, así como de una amplia variedad de crackers. Cada módulo de horneado garantiza un control preciso de la temperatura y del flujo de aire, lo que permite una repetibilidad y una uniformidad sin igual en todos los lotes.
El GEA E-Bake G2 combina tecnología de vanguardia con una versatilidad sin igual, lo que permite obtener una calidad de horneado excepcional al tiempo que se optimiza la eficiencia energética. Diseñado para satisfacer las necesidades de producción más exigentes, este horno ofrece una serie de características que garantizan un rendimiento superior, flexibilidad y facilidad de uso.


Desde hace más de 100 años, GEA desarrolla tecnologías para la ganadería lechera, desde las primeras máquinas de ordeño con cubos hasta los sistemas autónomos y conectados digitalmente. Estas innovaciones han transformado radicalmente la ganadería lechera: se ha pasado de rutinas que exigían mucha mano de obra a una mayor productividad, un mejor bienestar animal y unas operaciones diarias más eficientes.