Tratamiento fiable de aguas residuales con las centrífugas de un líder tecnológico

Durante las perforaciones de extracción de crudo, se produce una gran cantidad de agua residual contaminada con petróleo. Para proteger el ecosistema marino, este agua debe ser desaceitada hasta un nivel definido legalmente antes de soltarla en el mar. Las plantas de GEA para limpiar agua residual pueden realizar esto con fiabilidad y se utilizan tanto en plataformas FPSO como en plataformas de extracción y perforación.

Sistemas flexibles para condiciones flexibles

El agua residual también puede formarse debajo de la capa freática con sedimentos de crudo, puede ser agua de lodos de perforación y de procesos de limpieza, o agua de lluvia y agua marina vertida. Esto significa que puede variar no solo el contenido de agua y crudo sino también la cantidad de material sólido. Dependiendo de los requisitos y la configuración, suministramos sistemas con y sin centrífugas. 

Separación efectiva de crudo y sólidos

La base de nuestras plantas de tratamiento es un separador autolimpiante que separa el agua residual recogida en materiales sólidos, una fase de crudo, y agua limpia, con el mayor nivel de precisión de separación, y que continúa funcionando con fiabilidad cuando varía la concentración de líquido y material sólido. Además, es capaz de compensar las fluctuaciones normales en buques y plataformas, tiene un diseño que ahorra espacio y está disponible como modelo a prueba de explosión. Para compensar las condiciones de trabajo extremas, utilizamos materiales resistentes a la corrosión, como acero super duplex, que es uno de los motivos por el cual nuestras plantas son las más adecuadas para distintas instalaciones de la industria de petróleo y gas.

Componentes adicionales

Puede utilizarse una centrífuga contracorriente para purificar el agua que tenga un nivel particularmente alto de material sólido. Además de nuestras centrífugas, también equipamos nuestras plantas con precalentadores y bombas.

Siempre por debajo de 15 ppm

De acuerdo con las guías de la Organización Marítima Internacional (OMI), debe cumplirse estrictamente un nivel de pureza con un contenido de crudo en agua máximo de 15 ppm. Después el agua purificada puede volverse a bombear al océano sin contaminar el medio ambiente. A estos efectos, las plantas de GEA para el desaceitado de agua residual están equipadas con un monitor especial para crudo que supervisa la fase acuosa. Si el contenido de crudo excede de 15 ppm, el agua recircula automáticamente en el sistema hasta que dicho contenido cumpla los requisitos legales.