Es hora de cambiar – Protejamos nuestro futuro

A medida que la tierra se calienta más y más, aumentan las demandas de refrigeración. Se estima que, para el 2050, necesitaremos 3,5 veces más refrigeración que ahora. Hoy en día, ya el 15% de la electricidad en todo el mundo se utiliza para la refrigeración y el aire acondicionado. Por lo tanto, la forma en que hacemos frente a la refrigeración será cada vez más importante.
Desde la década de 1930, hemos utilizado CFC para enfriar productos y ambientes. Durante años, parecieron una buena solución, hasta que se han eliminado progresivamente en el marco del Protocolo de Montreal, debido a su contribución al agotamiento de la capa de ozono. Han sido reemplazados en gran medida por los HFC. Pero ahora sabemos que éstos no son buenos para el medio ambiente ya que contribuyen mucho al calentamiento global. Sólo hay una buena solución: el cambio a refrigerantes naturales.
Los refrigerantes naturales son la única opción a prueba de futuro porque:
- están disponibles en cantidades ilimitadas;
- son baratos (a diferencia de los refrigerantes sintéticos, que experimentan aumentos extremos de precio) y muy económicos en su uso;
- son muy eficientes en cuanto al aprovechamiento de la energía;
- no están sujetos a ninguna restricción o prohibición en virtud del Reglamento de la UE sobre gases fluorados;
- y, por último, pero no menos importante, contribuyen directamente a la protección del medio ambiente.
