
En las afueras de la ciudad australiana de Bundaberg, Queensland, se ha desarrollado una historia de resiliencia, innovación y familia que tiene el potencial de remodelar el futuro de la agricultura australiana. Lo que comenzó como una audaz iniciativa de un grupo de siete hermanos (SSS son las siglas en inglés de ‘Siete hermanos de éxito’), se ha convertido en una empresa agroalimentaria pionera, impulsada por la primera planta de liofilización de GEA del país y una visión compartida para reducir el desperdicio de alimentos, apoyar a los agricultores locales y crear un futuro más sostenible.
GEA se asoció con SSS Strawberries y su marca premium, Ginas Table, para hacer realidad esta visión.

La familia SSS Strawberry
SSS Strawberries fue fundada en el año 2000 por la familia Dang en Perth, Australia Occidental. Partiendo de solo dos hectáreas al principio, y habiéndose establecido como un productor de fresas de calidad, la familia tomó la decisión de trasladarse al este en 2006, donde siete hermanos –la segunda generación de la familia– se harían cargo del negocio, dejando atrás la vida en la ciudad para perseguir un sueño en la agricultura.
Sin embargo, el mal tiempo, las pérdidas inesperadas y un mercado impulsado por la perfección dejaron a la familia con algunas decisiones difíciles que tomar en su primer año. Los siete hermanos son todos universitarios, y con títulos a su nombre podrían haber tomado fácilmente el camino fácil del empleo. Sin embargo, renunciar no está en su ADN. Perseverando gracias a la fuerza orientadora de su madre Gem Nguyen, se pusieron manos a la obra.
Tras cinco años de trabajo incesante, en los que cada miembro de la familia desempeñaba múltiples funciones, desde la recogida y el envasado hasta las finanzas y la logística, el negocio dio un vuelco. A medida que crecían a una superficie de 120 hectáreas con más de cuatro millones de plantas de fresa, surgieron nuevos retos que presentaban oportunidades en áreas que aún no habían considerado.
Al igual que muchas grandes granjas, se enfrentaron al dilema de descartar toneladas de fruta de categoría B –que en gran medida no se puede vender no por su calidad, sino por su aspecto. Para una familia que había luchado tanto por salir adelante, la idea de desperdiciar una sola fruta era inaceptable.
Tras un periodo de búsqueda de la estrategia de valor añadido adecuada, probando mermeladas, batidos de frutas e incluso alimentos/pienso para el ganado, la familia descubrió la liofilización por medio de un consultor local. El proceso ofrecía todo lo que buscaban desde el punto de vista de la sostenibilidad, ya que les permitiría prever la producción de 2 millones de kilos de fruta al año que, de otro modo, habrían ido a parar al vertedero. Además, las ventajas de una mayor duración de almacenamiento, la conservación de los valores nutricionales y el sabor proporcionarían una versatilidad inigualable en todos los mercados de consumo.
La decisión de invertir en liofilización abrió un nuevo capítulo para la empresa en un territorio desconocido. Para diseñar una instalación que pudiera establecer un nuevo punto de referencia para la innovación en el procesado agroalimentario australiano se necesitaría experiencia, y los hermanos tomaron la decisión de asociarse con GEA. Con décadas de experiencia mundial en liofilización, una amplia gama de plantas de referencia y un apoyo técnico de primera clase, la empresa encajaba de forma natural.
GEA suministro un liofilizador por lotes RAY® , que es uno de los sistemas más avanzados de su tipo. Las instalaciones se construyeron a medida en torno a esta tecnología básica, y los ingenieros de GEA ayudaron a dar forma a la disposición del proceso para garantizar que se pudiera añadir capacidad futura sin problemas. El resultado fue una operación altamente eficiente y escalable que ya está preparada para la expansión.
Toan Nguyen
CFO, SSS y Gina’s Table

Rudi Botha, GEA Solution Sales Australia (izquierda) y Toan Nguyen, CFO, SSS y Gina's Table (derecha)
Con la planta de liofilización operativa, el negocio había entrado en una nueva era. Gina’s Table se lanzó con fresas y manzanas liofilizadas, y sus productos se venden ahora en el comercio minorista, en servicios de alimentación y directamente al consumidor. Sin embargo, la innovación no se ha detenido ahí.
Gracias a la capacidad de la liofilización para preservar la nutrición y la estructura sin conservantes, las oportunidades de diversificación son casi infinitas. La empresa ha aprovechado al máximo esta oportunidad para innovar y, con su nueva capacidad, ha podido expandirse a otras líneas de productos.
La planta procesa ahora frambuesas, arándanos, moras y mangos, y también produce manzanas y mangos espolvoreados con polvo de fresa, frambuesa o mango. El equipo también ha empezado a experimentar con productos como la sandía e incluso polvo de omega-3 derivado de algas, destinado al creciente mercado del bienestar basado en plantas.
Como resultado de esta amplia gama de aplicaciones potenciales, la instalación ha atraído el interés de agricultores, departamentos gubernamentales y líderes industriales, muchos de los cuales la han visitado para explorar el potencial de colaboración. Para muchos, representa un nuevo camino a seguir, proporcionando una plataforma desde la que los residuos pueden transformarse en valor –ya sea explotando los mercados de exportación o simplemente haciendo que los sistemas alimentarios regionales sean más resistentes.

Liofilizador discontinuo RAY® instalado en SSS Strawberries
La puesta en marcha de una planta pionera no estuvo exenta de dificultades. Al ser el primer liofilizador comercial de GEA en Australia, el soporte local tenía que estar respaldado por la aportación técnica internacional. Al principio, los husos horarios supusieron un reto y hubo que explicar la terminología, pero el respeto mutuo y el compromiso salvaron las distancias.
El equipo del proyecto de GEA trabajó estrechamente con la familia Dang desde el principio, asesorando sobre la especificación de la máquina, el diseño del proceso y la futura ampliación. El soporte se extendió mucho más allá de la instalación, y desde el primer día de puesta en marcha hasta la optimización en curso, GEA ha seguido siendo un socio práctico.
A pleno rendimiento, en la actualidad la planta puede procesar hasta una tonelada de productos frescos cada 24 horas, lo que no tiene parangón con otras instalaciones del país. Además, como la instalación no requiere cadena de frío para sus productos, el equipo se ha introducido rápidamente en mercados de exportación como Japón, Hong Kong, Vietnam y EE.UU. Es un salto adelante no solo para la familia, sino también para la industria en general.
Rudi Botha
GEA Solutions Sales, Australia
La asociación entre GEA, SSS Strawberries y Gina’s Table es un modelo de trabajo de cómo una visión audaz, una ingeniería inteligente y unos valores profundamente arraigados pueden unirse para crear un cambio significativo y oportunidades tangibles.
Al principio hubo ciertas dificultades, pero al seguir adelante con determinación y aprovechar la capacidad colectiva de ver oportunidades en la innovación, esta colaboración está abriendo nuevos mercados, reduciendo el desperdicio de alimentos y estableciendo un nuevo estándar de lo que es posible en agricultura y producción de alimentos.
GEA se enorgullece de apoyar esta misión, no solo mediante tecnología avanzada y experiencia global, sino también con una creencia compartida en su ‘engineering for a better world’.
