Pasado y futuro se unen en el proyecto pionero de calefacción central de Lemgo

La planta de calefacción central (arriba, centro) se muestra como parte de una gran red de energía ecológica, que obtiene calor de una planta de aguas residuales, en Lemgo, Alemania.
La ciudad de Lemgo, en el noroeste de Alemania, tiene un centro urbano con casas con entramados de madera y atractivos edificios de piedra. No obstante, sus autoridades planean generar hasta el 80% de la calefacción central necesaria para la ciudad a partir de fuentes renovables, un plan audaz que se hace aún más difícil por las limitaciones que presenta su parque de edificios históricos.
Con más de 100 años de experiencia en ingeniería, incluido el diseño de plantas y la ingeniería mecánica, GEA sabe que la única forma de tener éxito en la lucha contra las emisiones de CO₂ es innovar, resolver problemas y trabajar con los clientes para superar las barreras que impiden el progreso.
Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), las ciudades son responsables de más de dos tercios del consumo mundial de energía y de tres cuartas partes de las emisiones de carbono atribuibles a la actividad humana. Con el rápido desarrollo del urbanismo, la calefacción central en las ciudades se ha convertido en uno de los factores más importantes para hacer que estas sean más respetuosas con el medioambiente.
La calefacción central es, cada vez más, la solución que se prefiere para las nuevas urbanizaciones y los edificios públicos. Las bombas de calor se utilizan a menudo para extraer calor de fuentes renovables y lo potencian para su uso en comunidades enteras, tanto en edificios residenciales como públicos. La calefacción central es más eficiente en zonas con alta densidad de población. Ofrece una alternativa ecológica a la calefacción con combustibles fósiles.

Ambiciosos planes para el casco antiguo de Lemgo
La instalación de calefacción central es más económica si se puede aumentar la densidad de conexión en las zonas de red existentes. Esto no es un requisito absoluto para su instalación, pues si una zona es de nuevo desarrollo o si la infraestructura cambia, también es posible desarrollar dichas zonas con una tecnología eficiente. Sin embargo, es más difícil introducir la calefacción central en barrios con un parque de edificios históricos.
La ciudad de Lemgo, en el noroeste de Alemania, tiene un centro urbano con casas con entramados de madera y atractivos edificios de piedra. No obstante, sus autoridades planean generar hasta el 80% de la calefacción central necesaria para la ciudad a partir de fuentes renovables, un plan audaz que se hace aún más difícil por las limitaciones que presenta su parque de edificios históricos. Con la ayuda de la innovadora tecnología de GEA, la ciudad ha podido reducir significativamente su huella de carbono y llevar definitivamente sus servicios públicos al siglo XXI.

Esta planta de calefacción central en Lemgo, Alemania, ofrecerá un suministro de calefacción más ecológico a la histórica ciudad.
La red de calefacción central de Lemgo se remonta a los años 60 y actualmente se extiende más de 80 km por la ciudad. La red de calefacción original se diseñó para una temperatura de caudal de unos 120 °C a fin compensar las elevadas pérdidas de calor de los edificios de la época y el mal diseño de los radiadores. Desde entonces, la tecnología de transferencia de calor ha tenido un desarrollo considerable. Un sistema de control de temperaturas en la red de calefacción central permite reducir la temperatura de caudal a 100 °C en invierno y seguir calentando suficientemente toda la red, incluso los antiguos edificios históricos del centro de Lemgo.
Objetivos importantes para la modernización y conservación
Muchos de los edificios de Lemgo están catalogados y deben conservarse para las generaciones futuras. Las intervenciones en el entramado de los edificios solo pueden llevarse a cabo de forma muy limitada. Lemgo se ha propuesto conciliar los siguientes objetivos para su centro urbano:
- Alcanzar el objetivo de neutralidad de CO₂ (descarbonización).
- Salvaguardar el parque de edificios históricos (renovación)
- Preservar del aspecto y el atractivo del casco antiguo para los visitantes
- Mantener o aumentar el atractivo del casco histórico como entorno residencial (activación de las plazas vacantes/registro de vacantes)
Las principales estrategias eran, por un lado, hacer que el suministro de calor fuera renovable por medio de la calefacción central y, por otro, dar nuevos usos a las propiedades vacías que necesitaban ser renovadas. Además, las adaptaciones al impacto climático en el centro de la ciudad seguirán al proyecto de calefacción central como parte de los proyectos de desarrollo urbano en curso.
Adquisición de energía doblemente eficiente
Tras el éxito de los proyectos de bombas de calor GEA para sistemas de calefacción central establecidos en varios lugares – como en una planta de tratamiento de aguas residuales en Malmö y encima de una estación de metro en Londres, la ciudad de Lemgo se puso en contacto con GEA para que suministrase dos bombas de calor como parte de un sistema para calentar el casco antiguo de una manera contemporánea.

La sala de máquinas con las bombas de calor GEA en la planta de calefacción central de Lemgo, Alemania.
Conversión de calor altamente eficiente
La tecnología de calefacción central sigue siendo una solución demostrada en numerosos lugares del mundo. En el caso de Lemgo, las mayores ganancias proceden de la nueva estrategia de operación, que controla y regula automáticamente el sistema. Esta estrategia garantiza que la bomba de calor pueda funcionar de forma constante hasta 7.500 horas al año para maximizar los beneficios. El calor se extrae de las aguas residuales tras las etapas de tratamiento en la depuradora. De este modo, se evita la contaminación de los intercambiadores de calor. El proceso de tratamiento de las aguas residuales tampoco se ve perjudicado por la extracción de calor.
Thomas Lergenmüller (izquierda), responsable de producto de bombas de calor en GEA Heating and Refrigeration Technologies, y Uwe Weber (derecha), responsable de generación eléctrica y térmica en Stadtwerke Lemgo GmbH.
Para alcanzar el objetivo mundial de una descarbonización completa en 2050, es importante encontrar formas de generar calor sin quemar combustibles fósiles. Lemgo es un buen ejemplo no solo de descarbonización del calor, sino también de cómo hacerlo con la mejor tecnología posible para minimizar la cantidad de electricidad necesaria.
Una vez más, tecnología para un mundo mejor
Las modernas y eficientes bombas de calor de amoníaco GEA hacen honor a su lema “Engineering for a better world” y llevan el concepto de calefacción central a su máxima expresión. Al combinarse con un reducido suministro de electricidad renovable, las posibilidades son enormes, pues esta tecnología es capaz de generar calor a partir de diversas fuentes, como el aire, el suelo, una fábrica, una red de metro, una planta de tratamiento de aguas e incluso viejos túneles mineros. Después, este calor puede potenciarse hasta el nivel deseado para proporcionar calefacción y agua caliente directamente a los vecindarios e instalaciones públicas de forma rentable y completamente limpia.
Al sustituir las calderas de combustibles fósiles por bombas de calor, GEA ayuda a las ciudades a ser más resilientes y a reutilizar diferentes fuentes de calor residual para distintos fines de calefacción, al tiempo que reducen significativamente sus emisiones de CO₂. El funcionamiento de las bombas de calor con refrigerantes naturales como el amoníaco garantiza un futuro respetuoso con la capa de ozono y el clima.

Alcance del suministro de GEA
Solución de GEA: Bomba de calor RedAstrum
Capacidad de calentamiento: 2,4 MW
Fuente de calor: Aguas residuales (7 a 22 °C)
Disipador de calor: Agua de calefacción central (63 a 82 °C)
COP: 2,7 (media anual)
Tipo de compresor: Compresor de tornillo GEA Grasso
Refrigerante natural: amoníaco