Las investigaciones actuales destacan que en el Reino Unido, por ejemplo, los adultos solo dedican 39 minutos al día para comer: no es de extrañar que el sector de los alimentos procesados haya actuado como motor impulsor del enorme aumento de la popularidad de los platos preparados, las salsas y los snacks.

El sector de alimentos procesados va en aumento

GEA infographic 39 minutes per day to eat

La comida preparada parece destinada a seguir desempeñando un papel fundamental en el futuro, y un énfasis cada vez mayor en la salud y el bienestar está redefiniendo los hábitos alimentarios sobre la marcha.

El sector de los alimentos procesados ha experimentado un extraordinario crecimiento en los últimos años, por lo que no solo se ha puesto mayor atención en las normas de fabricación y el cumplimiento regulatorio, sino que también se han modificado los hábitos de consumo. En las naciones desarrolladas y en desarrollo se aplican estrictas normas en materia de etiquetado y producción de alimentos procesados. Asimismo, con la participación de un mayor número de mujeres como fuerza de trabajo, la demanda de comida preparada está aumentando, especialmente en las economías emergentes. Otros factores clave son un estilo de vida cada vez más ajetreado y el envejecimiento de la población en todo el mundo. El comprador de hoy en día tiene en cuenta el precio, la comodidad, la seguridad y la tecnología.

A medida que los canales de distribución global se han expandido y los consumidores son más proclives a adquirir productos listos para usar, especialmente en los mercados BRIC y MENA, numerosas empresas multinacionales han adoptado una serie de estrategias para desarrollar el sector de los alimentos procesados e introducirse en nuevas regiones. Pero hay que saber que suministrar productos que se adapten a los gustos culinarios de los consumidores al precio justo es un factor clave.

GEA TechnologyTalks obesity inforgraphic

Los cambios socioeconómicos experimentados también están contribuyendo al crecimiento del sector. Cambios, como familias menos numerosas, aumento de las horas de trabajo y reducción del derroche de alimentos, están jugando a favor del mercado de los alimentos procesados, ya que los consumidores tienden a comprar menor cantidad con más frecuencia.

Por consiguiente, el estilo de vida urbano actual que demanda una amplia gama de alimentos procesados fáciles y rápidos de preparar, y que ofrezcan alternativas nutricionales de forma sostenible, se ha convertido en un motor esencial del sector. Asimismo, a medida que el proceso de urbanización gana terreno, la mitad de los siete mil millones de personas que hay en el mundo viven en ciudades (lo que corresponde a más del 70% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero). Lamentablemente, el aumento de la población, del nivel de renta per cápita y del número de adultos con empleo a tiempo completo lleva aparejada otra tendencia en todo el mundo denominada "globesidad".

Somos lo que comemos

Según la Organización Mundial de la Salud, los índices de obesidad a nivel mundial prácticamente se han duplicado desde 1980. Aproximadamente, el 65% de la población mundial vive actualmente en países donde hay más personas que mueren por causas asociadas al sobrepeso o la obesidad que por desnutrición. La obesidad incrementa el riesgo de desarrollar una serie de afecciones graves entre las que se incluyen la arterioesclerosis, la diabetes, el derrame cerebral y el ataque cardíaco.

Los alimentos procesados suelen estar relacionados con hábitos alimenticios poco saludables; pero la comida rápida no ha de ser necesariamente grasa. Por consiguiente, en cierto modo es injustificado e impreciso clasificar a todos los alimentos procesados como productos poco saludables. La diversidad de alimentos nutritivos que se ofrecen, desde frutas, verduras y ensaladas envasadas hasta comidas bajas en calorías y bebidas saludables, desmienten esta tesis. Además, la demanda de estos productos va en aumento. Asimismo, las investigaciones indican que los consumidores están dispuestos a pagar un precio elevado por obtener alimentos procesados de calidad con beneficios para la salud. Existe una tendencia creciente hacia el consumo de alimentos procesados saludables y ricos en proteínas, fibras funcionales, vitaminas, probióticos y ácidos grasos omega 3.

GEA infographic 16% increase in consumption of snack bars, fruits and yoghurts

Un informe reciente, “A Look into the Future of Eating” (Análisis de la alimentación del futuro), prevé un aumento del 18% en el consumo de alimentos bajos en calorías y del 16% en la demanda de barritas energéticas, yogures y fruta. El análisis muestra que el envejecimiento de la población está detrás de esta tendencia: las personas suelen comer mas frutas y verduras a medida que envejecen, y si tienen problemas de salud, como diabetes, afecciones cardíacas e hipertensión, suelen estar bajo supervisión médica para mejorar sus hábitos alimentarios. Además, las campañas realizadas por chefs famosos para mejorar la calidad de las comidas escolares, por ejemplo, están liderando el impulso hacia una alimentación más sana. Los gobiernos también están presionando a los fabricantes de alimentos para que añadan menos sal, azúcar y grasas a sus productos.

Menú saludable

El reto al que se enfrentan los fabricantes actualmente radica en persuadir a los consumidores de que sus productos ofrecen ventajas adicionales. De acuerdo con las investigaciones, “los consumidores desean comprar productos mejores, más naturales y seguros. De hecho, casi la mitad de todos los consumidores del mundo declara que los productos comercializados como auténticos, caseros o elaborados con ingredientes naturales influyen significativamente en la elección de alimentos y bebidas.”

GEA, empresa que diseña y fabrica equipos para preparar, adobar, procesar, cortar y envasar alimentos, ayuda activamente a los consumidores a satisfacer esta demanda. Como señala Robert Schmiehusen, Director, Producto y Tecnología: “La sal, las grasas y el azúcar suelen potenciar el sabor. Pero si los extraemos, ¿qué añadimos en su lugar? La sustitución de ingredientes afecta al modo en que las máquinas manipulan los productos y también a su coste y periodo de conservación.”

Como parte del servicio al cliente, los especialistas técnicos de GEA emplean sus conocimientos sobre equipos y aplicaciones para que los consumidores introduzcan cambios saludables en sus fórmulas sin que disminuya la rentabilidad. El centro de ensayos de la compañía con sede en los Países Bajos permite a los clientes y a los proveedores de ingredientes probar distintos procesos. “Por ejemplo, tenemos una cocina que utiliza flujo de aire de alta velocidad para freír alimentos, pero sin freírlos realmente,” afirma Schmiehusen. “El centro también ha ayudado a uno de nuestros proveedores de revestimientos a desarrollar el uso de un horno de aire caliente, en lugar de una freidora, para fijar los revestimientos sobre los alimentos con el fin de obtener productos menos grasos y más sanos.

Soluciones tecnológicas

Otras tecnologías de GEA incluyen la homogeneización de alta presión, que es una parte importante del procesamiento de bebidas, salsas y otros productos líquidos. Reduciendo y estandarizando los tamaños de las partículas, el proceso de homogeneización permite crear un producto más estable y mejorar tanto la textura como el sabor. Los separadores de la empresa se utilizan para producir leche de larga duración ESL (Extended Shelf-Life) reduciendo el contenido de baterías en un 90% antes de la pasteurización. Esta solución de bajo consumo de energía permite elaborar un producto con el mismo contenido de vitaminas que la leche fresca tradicional, pero con un periodo de conservación de 21 días como mínimo. Los liofilizadores de GEA permiten prolongar el periodo de conservación de los alimentos deshidratando productos ultracongelados al vacío para evaporar el hielo. Con este método, los productos mantienen su forma, sabor y contenido nutricional, y son ligeros y fáciles de transportar. Finalmente, las tecnologías de refrigeración de GEA ofrecen innovadoras técnicas de congelación y refrigeración aplicables durante la producción, el transporte y el almacenamiento de los alimentos.

Envasado en atmósfera modificada

GEA también reconoce que la funcionalidad de sus sistemas de envasado debe adaptarse de forma flexible a los cambios de elaboración de los productos para satisfacer los requisitos del consumidor. Los productos en polvo se transportan por todo el mundo y suelen almacenarse durante periodos de tiempo prolongados, de modo que existe un riesgo real de degradación que puede limitar la vida útil del producto. Desde hace más de 20 años, GEA suministra tecnología de envasado modificado por gas a los sectores alimentario y lácteo para que nuestros clientes puedan hacerse cargo de la logística del almacenamiento y la expedición de los prácticos productos en polvo.

El uso de una combinación de nitrógeno y dióxido de carbono que cubra con eficacia el producto antes de cerrar el envase puede prolongar el periodo de conservación durante varios años; se trata de una solución idónea para empresas que desean almacenar productos a granel para favorecer los ciclos de producción o para aprovechar la demanda y la fijación de precios estacional en todo el mundo.

“Si ayudamos a preparar alimentos más saludables, también contribuimos a mejorar la salud integral de la población mundial, y en esto consiste, por definición, la ingeniería para un mundo mejor,” concluye Schmiehusen.

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