La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que aproximadamente un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano se estropean o descartan.

Esto supone unos 1,3 mil millones de toneladas anuales. En el caso de un consumidor que resida en EE.UU. o Europa, es probable que tire a la basura entre 95 y 115 kg de alimentos cada año.1

En el mercado alimentario actual, los consumidores esperan tener a su disposición una amplia variedad de productos frescos y saludables en los estantes de los supermercados todos los días. Los productos y fabricantes se esfuerzan por ofrecer una gama cada vez más amplia de frutas, verduras, carne, ave, lácteos y productos cocidos mínimamente procesados que tengan una duración de almacenamiento superior, además de un atractivo aspecto y sabor. Los procesos de envasado más recientes ayudan a mantener los alimentos frescos y a prolongar su duración de almacenamiento, además de desempeñar una función clave en el problema cada vez más acuciante que supone el despilfarro de alimentos.

MAP para toda clase de productos frescos y perecederos

Las tecnologías de refrigeración y congelación ayudan a mantener la seguridad de una amplia variedad de alimentos durante periodos prolongados. Una reciente innovación para conservar el frescor consiste en envasar los alimentos perecederos en atmósfera modificada, o MAP, lo que alarga la duración de almacenamiento del producto sin que cambie su aspecto visual, sabor ni textura. MAP se utiliza para envasar carne, pollo, pescado, ensaladas, verduras y frutas enteras o cortadas, además de alimentos procesados y precocinados, productos de panadería y lácteos.

MAP implica sustituir el aire del interior del envase por una mezcla de gases que ralentiza el proceso natural de deterioro de los alimentos. Los gases utilizados en MAP son los mismos que los que respiramos: dióxido de carbono (CO2) y nitrógeno (N2), además de oxígeno (O2) en algunas ocasiones —solo que en distintas proporciones. Por lo general, todo o una gran parte del O2 se elimina. El envasado en atmósfera modificada se produce extrayendo el aire del interior del envase mediante el uso de una mezcla de gases, para después sellar el producto. La proporción exacta de cada gas en el envase de atmósfera modificada se controla con precisión y dependerá del tipo de alimento que contenga.

La mayoría de los alimentos frescos envasados que encontramos en los estantes de nuestros supermercados se presentan envasados en atmósfera modificada. El mercado MAP tenía un valor estimado de $11,5 mil millones en 2015, y se calcula que alcanzará los $13,8 mil millones en 2020.2La siguiente figura muestra el desglose y crecimiento previsto para las seis principales áreas de aplicación.3

Cuota de valor de mercado MAP activa por aplicación

Como en cualquier otro método de envasado de alimentos, la seguridad es la preocupación más importante. El proceso MAP está sujeto a estrictos controles de calidad que evalúan la integridad del envasado y la composición de gases por medio de la medición de la concentración de O2 residual dentro del envase. Tradicionalmente, esto se ha hecho retirando aleatoriamente envases sellados de la línea de producción y perforándolos con una aguja con sensor para medir el contenido de oxígeno. Esta comprobación por puntos no evalúa todos los artículos, por lo que siempre existe la posibilidad de que algún envase dañado llegue a manos del consumidor. Estas pruebas con aguja con sensor también suponen un gran despilfarro de alimentos y materiales de envasado, pues el envase es perforado y después descartado. Además, si en la comprobación aleatoria se encuentra un solo envase con fugas o con una composición de gases incorrecta, todos los envases producidos en el mismo lote, hasta el último punto de control, tienen que ser rechazados.  

Introducimos un control de calidad 100% fiable con OxyCheck

Para incrementar el control de calidad y reducir los residuos, GEA ha desarrollado OxyCheck como sistema no invasivo exclusivo que comprueba el contenido de oxígeno y la integridad del sellado de cada producto MAP en la línea de envasado. A diferencia de las técnicas de medición de muestras tradicionales, GEA OxyCheck no daña el envase ni el producto en su interior.

GEA OxyCheck frente a pruebas de muestras tradicionales

GEA OxyCheck consiste en un sensor óptico que se utiliza para detectar la fluorescencia emitida por un punto de tinte fluorescente a base de poliestireno que está impreso en el lado interno del film del envase. Las longitudes de onda de la luz emitida por este tinte inocuo cambian de acuerdo con el contenido de oxígeno en el interior del envase. El sensor óptico proyecta una luz LED pulsada sobre este punto desde el exterior del envase para medir la luz y calcular el contenido de oxígeno que hay en el interior del envase. 

El sistema realiza dos comprobaciones por separado de cada envase MAP, la primera inmediatamente después del sellado, y la segunda un poco más adelante en la línea para ver si ha ocurrido alguna fuga de gas. La temperatura también influye en la fluorescencia del tinte, por lo que los sensores incorporan termómetros sin contacto para que pueda tomarse en cuenta la temperatura en el cálculo. Los envases que no cumplen las especificaciones son rechazados automáticamente en la línea sin tener que detener la producción, con lo que la productividad no se ve afectada. 

Solución ganadora para fabricantes y consumidores

La capacidad de realizar comprobaciones no invasivas en el 100% de los productos MAP ayuda a garantizar la conservación de la calidad alimentaria para el consumidor, además de reducir los residuos alimentarios y del envasado. Debido a que se comprueba cada uno de los envases, no es necesario rechazar lotes enteros ‘por si acaso’, como cuando un solo envase comprobado aleatoriamente es defectuoso. El sistema es automático, lo que permite que el operario se dedique a otras tareas. 

Compromiso con la sostenibilidad medioambiental y la reducción del despilfarro

GEA ha sido miembro desde 2013 de la iniciativa global ‘SAVE FOOD’, que trabaja para intentar eliminar el despilfarro alimentario en toda la cadena de valor. Uno de los enfoques de esta iniciativa es el desarrollo y uso de envases que sean seguros y sirvan para conservar los recursos.  

La tecnología OxyCheck ha sido desarrollada para utilizarla en la línea PowerPakGEA de termoformadoras horizontales. El sistema ha sido validado por especialistas del Instituto Fraunhofer de Ingeniería de Procesos y Envasado IVV, utilizando equipos de medición de oxígeno alternativos para confirmar la precisión y sensibilidad de la tecnología GEA OxyCheck integrada en una máquina de envasado.4Las pruebas confirmaron que el sistema de GEA demuestra una alta sensibilidad de detección del oxígeno residual en bandejas de envases llenados con gas; hubo un alto índice de lecturas de medición del oxígeno sin ningún error de interpretación, y las medidas de temperatura también fueron precisas.

“La tecnología de uso de luz para leer el oxígeno u otros gases en el interior de recipientes cerrados no es nueva, pero introducirla a nivel industrial es una innovación”, comentó Volker Sassmannshausen, Director de Producto Termoformadode GEA. “Es beneficioso para el medio ambiente porque hay menos residuos y, además, requiere menos intervención humana”.

 

Referencias


1. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. SAVE FOOD: Iniciativa global para reducir el despilfarro y los residuos alimentarios. Hallazgos clave. 2017
http://www.fao.org/save-food/resources/keyfindings/en/
2. MarketsandMarkets. Mercado del envasado en atmósfera modificada: Tendencias globales y previsión hasta 2020. 2015
3. Persistence Market Research. Estudio de mercado global sobre el envasado en atmósfera modificada y activa: El incremento por 13 veces de la duración de almacenamiento de productos alimentarios frescos gracias al uso del envasado en atmósfera modificada y activa confirma el impresionante crecimiento del mercado. Agosto de 2016.
https://www.persistencemarketresearch.com/market-research/active-and-modified-atmospheric-packaging-market.asp
4. Instituto Fraunhofer de Ingeniería de Procesos y Envasado IVV. Validación de GEA OxyCheck: sistema no invasivo de medición del oxígeno residual integrado en una termoformadora. Diciembre de 2017.

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