La infancia es nuestro futuro. Puede que sea una afirmación obvia, pero tiene un significado especial cuando GEA se encuentra con la oportunidad de trabajar en un proyecto que tiene un efecto directo en la salud de las próximas generaciones. Dicho proyecto se ha realizado en colaboración con Arla Food Ingredients, Dinamarca, en la nueva planta de lactosa de alta calidad denominada Danmark Protein, en Nr. Vium, West Jutland, que es parte de la fábrica de proteína de lactosuero y lactosa más grande del mundo.

Fábrica ARLA

Esta fábrica se especializa en la fabricación de productos a partir del lactosuero, un producto derivado que proviene de las fábricas de queso de Dinamarca, Suecia, Alemania y otros países. La nueva planta dentro de esta fábrica produce ‘lactosa de mezcla seca’: el principal ingrediente de los preparados para lactantes. La lactosa de mezcla seca es de una calidad tan alta que se puede añadir directamente a los preparados para lactantes al final del proceso y administrarse a los lactantes sin un posterior tratamiento térmico.

“Cuando nos decidimos dar un paso adelante en la producción de lactosa de alta calidad, sabíamos que la construcción de nuestras nuevas instalaciones sería un gran reto”, explicó Erik Vesløv, Director de Planta, Arla Food Ingredients, Dinamarca. “Queríamos asociarnos a expertos en este campo para cumplir nuestros requisitos de calidad en un corto espacio de tiempo”.

Conocimientos y colaboración de GEA

Trabajando con Arla Foods para producir mejores alimentos para la infancia

Construir una planta siguiendo estos estándares tan precisos requiere unos profundos conocimientos. No solo era necesario incorporar el nivel más alto de control de calidad y zonificación higiénica, sino que la planta tenía que integrarse, a la vez que se mantenía separada de la fábrica. 

El uso de lactosa de mezcla seca requiere un proceso distinto al que se utiliza para fabricar los preparados para lactantes tradicionales. En vez de mezclarla con ingredientes húmedos y después secarla, la lactosa se añade aguas abajo como ingrediente seco justo antes del envasado. Esto deja más capacidad para los ingredientes de mezcla húmeda y permite una producción mucho más alta. Es de vital importancia que la lactosa sea de la máxima calidad, puede no volverá a ser tratada antes de alimentar al lactante.

“Ayudar a Arla requería de toda nuestra experiencia técnica, pues sabíamos que este proyecto definiría un nuevo estándar en la ingeniería de procesos”, dijo Kristian L. Kirchheiner, Director de Proyectos Internacionales GEA - Plantas de Polvo Lácteo. “Arla nos eligió porque confiaban en nosotros, y porque teníamos nuevas ideas sobre cómo trabajar juntos para garantizar el éxito del proyecto. Por ejemplo, esto incluyó una oficina de proyecto compartida a mitad de camino entre la planta y las oficinas de GEA en Skanderborg; también teníamos un contrato abierto que nos ayudó a mantener una estrecha colaboración entre los equipos de proyecto de Arla y de GEA. Esto nos permitió ejecutar el proyecto con éxito, aunque fuera necesario tanto esfuerzo, creatividad y resolución imaginativa para diseñar y construir esta planta compleja y de gran tamaño en tan poco tiempo”. Desde que recibimos la solicitud inicial, solo transcurrieron ochos meses antes de que empezase la instalación, y otros diez meses antes de empezar a producir lactosa. La producción comercial empezó poco después.

Alcance del suministro

GEA suministró a Arla todos los equipos de producción e incluso la materia prima (permeado de lactosuero) y el polvo de lactosa empaquetado en sacos, tanto pequeños (25 kg) como grandes (1.000 kg). Esto supuso una serie muy amplia de operaciones de proceso complejas. Algunas de las unidades se diseñaron específicamente para la planta de Arla, ayudando a definir un estándar exclusivo en la industria.

““Ayudar a Arla necesitaba de toda nuestra experiencia técnica, pues sabíamos que este proyecto definiría un nuevo estándar en la ingeniería de procesos”, Kristian L. Kirchheiner, Director de Proyectos Internacionales GEA - Plantas de Polvo Lácteo.

Optimización de plantas

Fábrica de Arla Foods

La capacidad de la planta se ha optimizado con tecnología puntera y con toda la experiencia del equipo de puesta en servicio de GEA para ajustar los equipos a la perfección. El uso de energía se ha reducido mediante la inversión en motores de bajo consumo y equipos de intercambiado de calor que presentan una reducida pérdida de energía. El uso de agua y de productos químicos también se ha minimizado con la reutilización de los detergentes de limpieza y el ajuste preciso de los programas de limpieza (CIP).

La higiene, por supuesto, tiene una suma importancia, por lo que, además del diseño higiénico de la planta y los equipos, GEA ha introducido el muestreo en línea periódico del producto para monitorizar su calidad, además de trabajar en estrecha colaboración con Arla y los arquitectos para conseguir una óptima distribución de la planta, en que se toma en cuenta tanto las necesidades de los equipos y el proceso como los requisitos de zonificación higiénica. 

Al mismo tiempo, Arla ha desarrollado un régimen estricto de cambio de vestuario y calzado que cumple todo el personal, consciente de que los requisitos de higiene deben ser tomados en serio. Estas medidas, combinadas, garantizan que los alimentos que reciban los lactantes serán tan seguros como nutritivos.

Algunos retos

Desde luego, la construcción de una planta con este nivel de sofisticación presentó unos retos especiales, pues incluye algunos procesos que no solo son muy complejos, sino que aún no habían sido totalmente probados en configuraciones específicas. El alto nivel de calidad del producto requería un cuidadoso equilibrado de algunas especificaciones que entraban en conflicto, debido a que los problemas en algunas áreas no salían a la luz hasta que se resolvían otros problemas en otros puntos. “Nuestros técnicos hicieron un estupendo trabajo, consiguiendo el mejor resultado de los equipos y garantizando que cada elemento trabajase en armonía para conseguir el resultado que se deseaba”, dijo Kristian.

El resultado

Trabajando con Arla Foods para producir mejores alimentos para la infancia

La nueva planta de lactosa de mezcla seca es la más grande de su tipo en el mundo. Esta planta suministrará al mercado global el ingrediente de mayor calidad para preparados para lactantes, ayudando al crecimiento saludable de nuestras próximas generaciones. “Colaboramos estrechamente con GEA durante todo el proyecto, que no solo se gestionó de manera profesional, sino que dio como resultado una planta de lactosa de categoría mundial”, dijo Erik Vesløv.

El lema de GEA es ‘Engineering for a better world’: qué mejor ejemplo que trabajar con uno de los productores alimentarios globales con mejor reputación para favorecer a la infancia. GEA y Arla estuvieron tan entusiasmadas con el resultado que ambas compañías colaboraron de nuevo, esta vez, para producir un vídeo promocional de la nueva planta que se presentó por primera vez en noviembre, en la feria Foodtech de Dinamarca.

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