Las manzanas sudafricanas se conservan dentro de atmósferas controladas para retardar su proceso de maduración.

Almacenamiento y distribución energéticamente eficientes

Las manzanas son sanas, bajas en calorías y, gracias a avanzadas tecnologías de almacenaje, baratas durante todo el año. Usamos para el colegio y el trabajo estos tentempiés ricos en vitaminas que, al fin y al cabo, parecen bastante resistentes. Pero las apariencias engañan: las manzanas son muy exigentes en lo que respecta a su almacenaje. Así sucede con las conocidas variedades de Betko Fresh Produce, como Golden Delicious, Braeburn, Pink Lady y Granny Smith. Esta compañía sudafricana clasifica y expide cada año 50.000 toneladas de manzanas, de las cuales exporta el 75%. Mientras aguardan su traslado al hemisferio norte tras la recolección, permanecen un tiempo en cámaras frigoríficas especiales equipadas con sistemas de GEA. Betko las conserva en cajones dentro de atmósferas controladas para ralentizar los procesos de maduración y envejecimiento. En estos almacenes, los sistemas de medición y control mantienen temperaturas ligeramente superiores a las de congelación con un contenido de oxígeno del 2% o inferior. Hasta ahora, Betko ha instalado 72 cámaras frigoríficas con capacidad para 98.000 palets de manzanas (cada palet contiene 500 kg).

La más alta calidad de producto

Pero no solo hay que almacenar con cuidado la fruta recién recogida, también los alimentos procesados son muy sensibles al almacene. GEA ha modernizado la refrigeración de tres almacenes para la mayor firma holandesa de sándwiches y ensaladas gourmet. Su sistema anterior, basado en el refrigerante R22, ya no podía garantizar la temperatura ambiente requerida de 2°C (35,6°F). Nuestros ingenieros instalaron un sistema principal de amoníaco que, a instancias del cliente, puede conectarse posteriormente al sistema de refrigeración central. Además de esta bomba, las nuevas instalaciones incluyen un compresor con variador de frecuencia, un separador de aceite, un condensador enfriado por aire, una válvula de flotador de alta presión, separadores de amoníaco y evaporadores.

Dichas instalaciones, que también cuentan con sensores de gas y sistema de ventilación, se encuentran en una sala de máquinas aislada, justamente detrás de una de las cámaras frigoríficas. Las tuberías son de acero aislado con espuma rígida de poliisocianurato (PIR) y aluminio. Soportan altas presiones y son a prueba de fugas. El aerocondensador se encuentra en una cámara frigorífica. Los productos se enfrían mediante ciclos de descongelación naturales de enfriadores de aire situados en el mismo lado que la sala de máquinas.

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