GEA ha demostrado su capacidad de aplicar su experiencia en procesos de refrigeración para cumplir los requisitos de Linde Engineering Norteamérica —como parte de un proyecto con sede en EE.UU.— desde la fase de producción hasta la fase de refrigeración y evaporación.

El cliente

Linde Engineering Norteamérica Inc. (LENA) forma parte de Linde Group, una compañía gasística y de ingeniería a nivel mundial. LENA suministra tecnología, ingeniería, aprovisionamiento y construcción de plantas petroquímicas, de gas de síntesis y de separación de aire, además de equipos petroquímicos y de refinerías Selas Fluid Processing.

Sistemas de refrigeración - un requisito clave de la industria

Las refinerías, plantas petroquímicas y complejos integrados de la industria química se basan en sistemas de refrigeración a gran escala para la seguridad de sus operaciones diarias. En estos sistemas se suele utilizar amoníaco (NH3) —un refrigerante natural, económico y con eficiencia termodinámica. 

El reto del cliente

Linde solicitó el diseño y ejecución de una unidad de refrigeración a escala completa con capacidad de proporcionar servicio de enfriamiento a tres niveles de temperatura (-37°/-5/+5 °C) para distintas aplicaciones de proceso en una planta de producción de amoníaco.

Aspectos a tener en cuenta

En los procesos industriales se requiere el almacenamiento del amoníaco en grandes tanques de baja presión a baja temperatura. En aquellas localidades con altas temperaturas estacionales, la transferencia del calor ambiental al tanque de almacenamiento es un factor importante para los operarios de la planta. Uno de los signos de la transferencia de calor es la formación de vapor, conocido como gas de evaporación (BOG). El aislamiento del tanque es un factor vital para limitar los niveles de evaporación hasta una referencia estandarizada.

La solución

Vista del interior de Linde

La avanzada solución de GEA incluye el diseño de una unidad de evaporación, creada especialmente para el caudal evaporativo desde el tanque de amoníaco y los 'flash gases', que se generan cuando el amoníaco líquido de la unidad de evaporación vuelve al tanque de amoníaco. Esta solución se ha demostrado en temperaturas ambiente muy altas y bajas, de acuerdo con las especificaciones de proyectos de alto nivel tecnológico. La capacidad de procesado de la unidad de refrigeración de la planta de amoníaco es de 40 t/h, mientras que la unidad de evaporación proporciona un servicio de refrigeración para condensar el flujo evaporativo desde el tanque de amoníaco durante los periodos de inactividad. La función de la unidad de evaporación es tratar de manera segura el caudal evaporativo desde el tanque de amoníaco, además del 'flash-gas' generado cuando el amoníaco líquido de la unidad de evaporación vuelve al tanque de amoníaco.

La unidad de refrigeración de la planta de amoníaco consiste de tres compresores de tornillo sumergidos en aceite a tres niveles de presión distintos, cuyo propósito es procesar distintos caudales de vapor de proceso, además de los intercambiadores de calor y las separadoras de tambor correspondientes, que completan el proceso de refrigeración. El paquete BOG para amoníaco que se entregó al cliente consistió de un compresor de tornillo para amoníaco que comprime el gas de amoníaco y lo transporta al condensador. Con el servicio del compresor, se consigue el efecto de refrigeración y la carga térmica se transfiere del nivel de baja temperatura al nivel de alta temperatura.

Esta solución de GEA es un ejemplo de cómo nuestra experiencia en procesos de refrigeración basados en amoníaco ofrece sistemas individualizados muy eficientes para clientes de todo el mundo. Nuestro compromiso con la flexibilidad significa que nuestros ingenieros, si es necesario, pueden crear soluciones con tecnologías de compresores de terceros. 

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