Después de colaborar con éxito en el pasado para desarrollar instalaciones farmacéuticas, incluyendo la planta automatizada más grande del mundo para producción de jarabes y suspensiones, GEA fue el proveedor elegido cuando el director gerente de Julphar (Gulf Pharmaceutical Industries), una de las compañías farmacéuticas de mayor peso en Oriente Medio, dedicada a la fabricación de insulina en los Emiratos Árabes Unidos, decidió embarcarse en un nuevo proyecto.

Calidad Mundial a Escala Global

La nueva planta de $136 millones en Ras Al Khaimah, Emiratos Árabes Unidos, es una de las instalaciones biotecnológicas más grandes del mundo dedicada a la producción de cristales de insulina recombinante humana. Tiene una superficie de 20 000 metros cuadrados, con 5.000 metros cuadrados de salas limpias y unos 17 km de tuberías higiénicas. Era un proyecto muy grande, una vez terminado, produciría 1.500 kg de insulina al año.

En otoño de 2006, GEA empezó a trabajar en los conceptos y el cálculo de los presupuestos. En 2007, la compañía se dedicó al escalado de los sistemas entre el nivel de laboratorio y el nivel de producción, y determinó importantes parámetros de procedimiento que servirían como base para seleccionar los equipos del proceso. Para 2009, todos los planes y la ingeniería de producción de la planta estaban terminados. El proyecto debía proporcionar sistemas de servicio higiénico y gestionar la integración del proceso, incluyendo fermentación, cosecha, cromatografía, filtración y secado por congelación.

Ralph Schulze, Director de Farmacéutica y Biotecnología de GEA, observó: “En otoño de 2010, empezamos a trabajar en planta. Teníamos que organizar a un equipo de 100 ingenieros e instaladores y ser muy flexibles; determinadas áreas del proceso debían ser optimizadas y modificadas para cumplir unos requisitos específicos. Para finales de 2011, la mayor parte del trabajo estaba finalizado”. Gracias a la excelente colaboración del equipo técnico de Julphar, el proyecto se completó con éxito. “Fuimos capaces de finalizar el proyecto en un periodo de tiempo muy corto gracias a nuestra relación de trabajo previa”, explica Schulze. 

Estrecha Colaboración

Ralph Schulze, Director de Farmacéutica y Biotecnología de GEA, observó: “En otoño de 2010, empezamos a trabajar en el lugar. Teníamos que organizar a un equipo de 100 ingenieros e instaladores y ser muy flexibles; determinadas áreas del proceso debían ser optimizadas y modificadas para cumplir unos requisitos específicos. Para finales de 2011, la mayor parte del trabajo estaba finalizado”. Gracias a la excelente colaboración del equipo técnico de Julphar, el proyecto se completó con éxito. “Fuimos capaces de finalizar el proyecto en un periodo de tiempo muy corto gracias a nuestra relación de trabajo previa”, explica Schulze. 

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