Kirkton of Beath Farm es una explotación agrícola y lechera creada en 1894 que dirigen hoy en día David y Alice Thomson con su hijo Fraser. La familia ordeñaba 135 vacas en el momento que empezaron a tener excesivos costes de mano de obra, sometidos a una presión cada vez mayor por tener que dedicarse a su granja en los periodos de mayor actividad estacional, a la vez que se ocupaban de otras tareas. En 2016, empezaron a considerar la automatización como posible solución a estos problemas.

Nuestro objetivo al iniciar el proyecto y principal motivo para invertir fue incrementar el ordeño de 2 a 3 veces por día, aumentar la capacidad y reducir nuestros costes de mano de obra”.- David Thomson, Kirkton of Beath Farm

El proyecto incluyó el reacondicionamiento de las instalaciones de ordeño y la sustitución de las camas de paja por cubículos, además de añadirse robots de ordeño automáticos. La familia buscó las ofertas que había en el mercado competitivo, incluyendo el soporte de los distribuidores locales. Establecieron una estrecha colaboración con DairyFlow, distribuidor de GEA, y viajaron hasta los Países Bajos para observar el GEA DairyRobot R9500 por su cuenta. Impresionados por su rápida conexión y su diseño operativo sencillo, y confiando en el soporte que recibirían de DairyFlow, se dieron cuenta que los robots serían algo más que una simple compra.

David cree que la flexibilidad que proporciona esta tecnología es un factor muy importante, especialmente en granjas mixtas como la suya.

El sistema de ordeño automático hizo que nuestra vida fuera mucho más sencilla. Esto es algo muy positivo en una granja familiar”.
- David Thomson, Kirkton of Beath Farm

Descripción de la granja familiar

Otra ventaja añadida es que una sola unidad de suministro se puede conectar a 3 robots, reduciendo los costes. La caldera de biomasa proporciona agua caliente gratis y los costes de refrigeración de la leche se minimizan con el refrigerador de placa de alta capacidad, gracias a su producción lenta y estable.

Por lo tanto, decidieron invertir en el futuro de su negocio actualizando su sala de ordeño 10 x 20 Westfalia SwingOver con tres robots de ordeño automático de GEA

Como dice David, “Hemos cambiado nuestro estilo de vida”. El primer ordeño con los nuevos robots tuvo lugar en enero de 2018; después de meses de duro trabajo, ahora recuerdan esta decisión como la mejor que han tomado. El robot ha alcanzado sus objetivos en cuanto a la reducción de los recuentos de células somáticas y las tasas de mastitis, a la vez que ha incrementado la producción de leche. La familia ahora ordeña un promedio de 3,4 veces al día, con unas cifras de Bactoscan de 11 y un recuento celular de 165.

Dado que el proyecto está en sus primeras fases y aún requiere ajustes, hay mucho espacio para la mejora. Tenían algunos retos en cuanto a trabajar alrededor de una edificación y entrenar a las vacas en el uso del sistema de robots. La producción de leche cayó al principio, aunque se recuperó al cabo de 2 semanas hasta sus niveles iniciales, creciendo de manera sostenida después. El equilibrio entre la alimentación en el robot y en la valla ha sido crucial a la hora de conseguir visitas y productividad.

Pensando en el futuro de la industria lechera, de la cual ha formado parte durante 40 años, David cree que ha tomado la decisión más acertada para su negocio y su familia. “Nadie se hace millonario en este negocio”, dice, “pero prefiero estar en el sector lácteo que en cualquier otro. Estamos suministrando un producto fresco que se vende en los establecimientos locales de la cadena Sainsbury. Hay muchos retos potenciales en el horizonte, aunque también muchas oportunidades”.

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