Con el objetivo de aumentar tanto su capacidad de producción como su calidad con unidades de equipamiento de precio reducido, un fabricante contratado de sopas y gelatinas puso sus miras en fabricar productos de cuidado personal para empresas de gama alta y minoristas importantes.

El desafío de GEA fue actualizar la manipulación a granel básica de la empresa, el procesamiento automatizado de los lotes y los procedimientos de lavado al máximo nivel. Además, los activos existentes tuvieron que reutilizarse para limitar las nuevas inversiones.

Al ser proveedor global de equipos, módulos y líneas completas y contar con un largo historial de innovación, GEA fue capaz de ofrecer una solución. Reduciendo los tiempos de limpieza de 1 día a 2 horas, los vertidos disminuyeron un 30%, ahorrando tiempo y dinero. Además, los tiempos de procesamiento del lote se redujeron de 7 a 4 horas utilizando los mezcladores existentes. Y, lo que es más importante, se logró el objetivo principal de la empresa: solo 9 meses después de firmar el contrato de proyecto con GEA, la empresa recibió su primer pedido de un minorista importante.

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