Con el deseo en mente de aumentar la producción de pasta dentífrica para satisfacer la creciente demanda, una importante empresa de cuidado personal con una gama de productos de higiene bucal encomendó a GEA algunos retos de diseño: los suministros de la instalación y el espacio disponible estaban limitados, los tiempos de limpieza tenían que mejorar y el aumento de rendimiento tenía que derivar del equipo anterior.

A pesar de unos requisitos tan específicos, los experimentados expertos de GEA fueron capaces de reducir el tiempo global de procesamiento de los lotes en una media del 30%, introducir un sistema paliativo que evitara los atascos ocasionados por los suministros y reducir los tiempos de la limpieza in situ (CIP) de 8 a 4 horas. De esta forma, la empresa pudo satisfacer su mayor demanda, servir sus pedidos y evitar desembolsos innecesarios. 

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