Menú

Compresores

La mayor línea de compresores para aplicaciones comerciales e industriales de refrigeración, aire acondicionado y bomba de calor. Desde finales del siglo XIX nos hemos encargado de refrigerar procesos y los productos, así como de controlar la temperatura de las mercancías transportadas. Al fin y al cabo, hace décadas que nos fascina la refrigeración. Esto ha contribuido al entusiasmo de nuestro personal por los proyectos de desarrollo y producción, que incluyen mantenimiento preventivo y correctivo de los sistemas de refrigeración con compresor.

Enfriamiento y refrigeración

Durante el procesamiento de carne y pescado, el menor descuido en la cadena de frío puede provocar un aumento de la concentración de agentes patógenos que ponga en peligro la salud de los consumidores.

Carnes rojas y aves de corral: refrigeración y congelación para obtener el máximo nivel de calidad

Tras el sacrificio de los animales se inicia la cadena de frío, de la cual somos responsables ante el consumidor. La refrigeración y congelación eficiente de las carnes rojas y las aves de corral es esencial para comercializar con éxito alimentos sabrosos y en perfectas condiciones. Por otra parte, GEA garantiza la reducción de los costes, ya que para nosotros los refrigerantes de eficiencia energética y medioambiental gozan de máxima prioridad.

Nos ocupamos tanto de refrigerar procesos y productos como de transportar mercancías a la temperatura correcta. Actualmente satisfacemos los requisitos de la industria alimentaria poniendo una parte importante de nuestras tecnologías al servicio de los sectores cárnico, avícola y de mariscos. A lo largo de la historia, los seres humanos se han esforzado por conservar la carne. La elaboración de embutidos se originó a partir de este empeño. Su manufactura también ha permitido la utilización efectiva de los subproductos de la matanza, como la sangre y las tripas. Ya desde la antigüedad, el embutido ha sido un componente ordinario de nuestra dieta. Los embutidos, que durante milenios se han transformado para adaptarse al gusto tradicional popular, no solo encabezan la lista de alimentos favoritos en muchos países, sino que a menudo forman parte del patrimonio cultural de determinadas regiones. Una situación parecida se da en el caso de las aves de corral, ya que su consumo también está muy arraigado en las tradiciones de numerosos países. Solo hay que recordar el pavo relleno asado, típico del primer día de Navidad en Gran Bretaña.

Actualmente la mayoría de las personas tienen la fortuna de poder elegir entre una amplia selección de carnes según sus gustos a un precio asequible. En cambio, durante la Edad Media, la carne era un privilegio reservado a los ricos. Puesto que en aquella época no era posible refrigerar la carne, para conservarla se condimentaba abundantemente con sal y especias. 

En el mundo occidental, la carne puede adquirirse en todo lugar y momento, además de transportarse y almacenarse con facilidad. Asimismo, tiene buen sabor incluso si ha recorrido un largo trayecto antes de llegar a su mesa. Al margen de factores como la aplicación de procedimientos de cría, alimentación y sacrificio de ganado adecuados y satisfactorios, la condición indispensable para obtener carne segura y de buena calidad consiste en implementar un proceso de refrigeración o congelación ininterrumpido. Hay que prestar especial atención al control de temperatura al principio del proceso. Por ejemplo, si la carne se refrigera con demasiada rapidez a una temperatura inferior a 10 °C / 50 °F, se produce una merma de la musculatura que conlleva el endurecimiento y la deshidratación de la carne. Esta “reducción por frío” puede evitarse almacenando la carne entre 16 y 24 horas a 16 °C / 60,8 °F aproximadamente. El proceso de congelación posterior también influye considerablemente en la calidad de la carne: cuanto más rápidamente alcanza el sistema de congelación la temperatura inferior, menos se debilita la capacidad de retención de agua de la carne.

El uso de sistemas de refrigeración y congelación de GEA no solo garantiza el buen sabor de la carne. Nuestros sistemas cumplen con todas las normas de higiene y permiten establecer una cadena de frío funcional. Invertir en la gestión correcta de los sistemas de refrigeración es rentable para la empresa y favorable para el medio ambiente. 

En nuestra profesión, tanto si se trata de refrigerar y almacenar carne fresca como de aplicar métodos de refrigeración y congelación para el tratamiento posterior de alimentos, hay que poseer conocimientos especializados, además de máxima sensibilidad y precisión. Nuestros ingenieros desarrollan la tecnología de refrigeración apta para todo tipo de carnes y aves con sumo cuidado, prudencia y atención al detalle. Con GEA elaborará los mejores productos.

En alta mar: GEA captura frescura

En muchos países, el pescado constituye la principal fuente de proteínas. Este es el caso, por ejemplo, de toda la costa occidental de África. Con el fin de garantizar los alimentos básicos de su dieta a la población africana, el arrastrero Jupiter de nuestro cliente Namsov Fishing Enterprises (Pty) Ltd faena en el océano de las costas de Namibia. Equipada con redes de arrastre y grandes sistemas de refrigeración de GEA, la embarcación se dedica, con buenos resultados, a la captura de jurel.

Es la naturaleza misma la encargada de favorecer la abundancia de pescado: corrientes oceánicas propicias transportan enormes cantidades de plancton desde el océano Antártico hasta las aguas de las costas sudoccidentales de África. Bancos enteros de jureles se nutren de este plancton. Al mismo tiempo se implementan las técnicas de refrigeración más avanzadas, ya que, en última instancia, de poco sirve realizar grandes capturas si no es posible refrigerar y congelar el pescado de forma inmediata y efectiva para evitar su deterioro. Las temperaturas exteriores relativamente altas de estas aguas suponen un desafío añadido a los sistemas de refrigeración.

Jupiter fue botado en 1990 por la constructora naval Volkswerft, en Stralsund, Alemania. Casi dos décadas en alta mar se han cobrado su peaje, de modo que el barco ha sido remodelado recientemente. En 2006, GEA se encargó de modernizar sus sistemas de
refrigeración, desde la fase de planificación hasta la de implantación. Actualmente, el Jupiter dispone de una capacidad de carga de 2.000 toneladas métricas. La capacidad de congelación ha aumentado en torno al 250%: pasando de una media inicial de 65 toneladas a una media diaria actual de 170 toneladas. Para el Jupiter, esto supuso un paso adelante y para los expertos de GEA, prácticamente una tarea de rutina, ya que están totalmente familiarizados con este tipo de navío (Atlantik 488).

Pero la cantidad no es el único factor importante: la calidad también es esencial. No hay tiempo que perder. Las criaturas marinas cargadas a bordo deben refrigerarse de inmediato tras su captura. Cuando, por ejemplo, el Jupiter recibe una carga de pescado especialmente cuantiosa, la captura se introduce en tanques de almacenamiento intermedio y se refrigera previamente con agua de mar refrigerada o hielo líquido. Esta técnica avanzada se conoce con el nombre de sistema RWS (agua de mar refrigerada), una tecnología que en la que GEA ya ha comenzado a trabajar con ahínco. GEA ha suministrado al Jupiter las bombas, las aletas, las válvulas y los accesorios necesarios para el sistema de agua de mar. La eficiencia de los filtros garantiza las mejores condiciones higiénicas.

Tras la clasificación automática de los jureles en máquinas especiales, entran en funcionamiento diez armarios de congelación verticales. Comprimidos como sardinas, los jureles se congelan entre las placas del congelador en prácticos bloques de 65 x 250 x 800 mm de tamaño y de 10 kg de peso aproximadamente. A continuación se embalan en cajas de cartón. El uso de bloques de pescado de este tamaño está muy generalizado en los mercados pesqueros de África, ya que pueden ser manipulados y transportados por personas individuales. Estos bloques de hielo se conservan en gigantescos depósitos aislados del barco hasta su llegada a puerto a - 25 °C / - 13 °F de temperatura utilizando enfriadores de aire GEA.

Pero no solo las personas se benefician de las ventajas de la refrigeración a escala industrial de los apreciados jureles. Durante el tratamiento del pescado en el barco, se elabora un valioso derivado: la harina de pescado. La tecnología de la refrigeración de GEA también se emplea en la producción y el almacenamiento de este pienso de alta calidad.

Productos

Mostrando {{count}} de {{total}}

Filtrar productos

GEA Insights

Continúe en contacto con las historias e innovaciones de GEA registrándose para recibir las noticias de GEA.

Registrarse

¡Deseamos ayudarle! Solo necesitamos unos datos para responder a su consulta.

Contacte con nosotros