Tratamiento de las Emulsiones Refrigerantes

Los fluidos de operación, como las emulsiones o los aceites refrigerantes, no pueden incluir impurezas sólidas ni agua. Una acción eficiente y anticipada evita detener la maquinaria y permite que las condiciones de producción sean higiénicas. GEA efectúa el tratamiento de los fluidos de operación desviándolos del sistema de circulación.

Procesado mediante la purificación de caudal parcial

Los separadores de GEA pueden integrarse en la producción para garantizar un suave procesado mediante la purificación temprana de caudal parcial. El resultado es un incremento por cuatro y hasta por cinco de la vida útil de los refrigerantes, además de unos costes de eliminación menores y una higiene óptima.

Emulsiones refrigerantes en la elaboración de metales

Coolant Emulsions

En la elaboración de metales, las emulsiones refrigerantes se utilizan para reducir la energía de fricción y formación, disipar el calor, y lavar las virutas de metal durante las operaciones de mecanizado y formado. Para realizar esta tarea de “agente anticorrosión”, las emulsiones se componen de distintos productos como emulsificantes, estabilizadores, aditivos de protección anticorrosión, aditivos para alta presión y aceites minerales – una mezcla compleja que tiende al deterioro y a la contaminación bacteriana. Las impurezas atrapadas, como las virutas metálicas y los fluidos contaminantes, aceleran el proceso de envejecimiento.

En consecuencia, se degradan los emulsificantes, y hay formación de ácidos y decoloración. Se producen olores desagradables y los operarios pueden sufrir irritaciones cutáneas. Los sólidos atrapados y el aceite contaminante se deben extraer de las emulsiones lo más rápido posible.

Separación simultánea de sólidos y aceite contaminante

Centrífuga - Separador OSE / WSE

Ambas tareas pueden realizarse a la vez con los separadores de GEA. En un solo ciclo de trabajo, se separan los sólidos más finos y el aceite contaminante. De esta manera, se consigue una vida útil de cuatro a cinco veces más larga de los sólidos de operación. La paralización de la maquinaria se reduce al mínimo. El producto tiene condiciones de higiene y al reducir los volúmenes líquidos que hay que eliminar, se incrementa la rentabilidad.