Aplicaciones para Maquillaje

El maquillaje líquido es una emulsión cosmética de aceite en agua con el mismo color de la piel, que se formula con colorantes orgánicos o inorgánicos, y que se aplica al rostro para crear un efecto de uniformidad. A veces se emplea para cubrir imperfecciones o para modificar el tono natural de la piel, para pintura facial (o pintura corporal cuando el maquillaje no se aplica en el rostro) y su uso para mejorar el aspecto facial es conocido y practicado desde hace milenios: los antiguos griegos, romanos y egipcios, tanto varones como mujeres, utilizaban polvos de plomo blanco o tiza para empalidecer sus caras.

Homogeneización de Pigmentos de Color

Los colorantes de base mineral (inorgánicos) no son absorbidos por la piel y en raras ocasiones son solubles en agua. Muchos de ellos, sin embargo, están disponibles en dispersiones en aceite. Los colorantes orgánicos, en su mayoría, son compuestos sintéticos compuestos de carbono combinado con hidrógeno, nitrógeno y/o átomos de oxígeno. La selección del color depende de las propiedades de formulación del producto y si se puede dispersar en agua o en aceite. 

La homogeneización a alta presión es un proceso muy importante que guarda relación con los pigmentos de color en las emulsiones, pues permite una eficiente dispersión de partículas para crear una suspensión con tiempos de separación mucho más largos que los de las mezclas tradicionales.

Para un óptimo rendimiento, los homogeneizadores deben funcionar a una presión de 1000–1500 bar en un proceso de etapa sencilla, e incorporar 3–5 pasadas del producto de acuerdo con el nivel de reducción del tamaño y con la dureza del ingrediente.