Enfriamiento y refrigeración

A finales del siglo XIX ya empezamos a trabajar en los procesos de refrigeración y en el control de la temperatura de las mercancías transportadas. En la actualidad también dedicamos gran parte de nuestras tecnologías a los almacenes frigoríficos y la distribución en frío.

Almacenaje y distribución: para que los alimentos frescos lleguen frescos

Centro de distribución

Los expertos calculan que más de una tercera parte de las mercancías perecederas mundiales nunca llega a los consumidores. El motivo: refrigeración insuficiente durante el almacenaje y el transporte. Los pequeños defectos no significan que las frutas y verduras se vuelvan poco apetecibles automáticamente, pero no resultan atractivas y sencillamente no se compran.

La refrigeración previa y, sobre todo, posterior a la producción protege su buena reputación como procesador de alimentos y le ahorra pérdidas económicas. También protege el medio ambiente, ya que la fruta reblandecida y las lechugas marchitas se pudren en los vertederos y cargan el aire de metano. Cuanto menos se desperdicie, menos habrá que cultivar y procesar. A su vez, ello redunda en el consumo de agua y energía, mientras que el ahorro de productos incrementa la eficiencia de su empresa. Centramos toda nuestra atención en cada uno de los productos, puesto que cada alimento debe almacenarse a su temperatura y humedad ideales. El calor tampoco es siempre su peor enemigo, porque las fluctuaciones de la temperatura y la escarcha durante la carga y descarga pueden envejecer rápidamente muchos productos. Por eso somos los más puntillosos con los procesos de refrigeración, aunque a veces comparamos peras con manzanas. El motivo es que estos dos tipos de fruta necesitan por norma un almacén frigorífico donde, además de la temperatura y la humedad, se controle el nivel de oxígeno y dióxido de carbono.

Buen almacenaje para buenos productos: almacenamiento y distribución energéticamente eficientes

Las manzanas son muy exigentes en lo que respecta a su almacenaje. Así sucede con las conocidas variedades de Betko Fresh Produce, como Golden Delicious, Braeburn, Pink Lady y Granny Smith. Esta compañía sudafricana clasifica y expide cada año 50.000 toneladas de manzanas, de las cuales exporta el 75%. Mientras aguardan su traslado al hemisferio norte tras la recolección, permanecen un tiempo en cámaras frigoríficas especiales equipadas con sistemas de GEA Refrigeration Technologies. Betko las conserva en cajones dentro de atmósferas controladas para ralentizar los procesos de maduración y envejecimiento. En estos almacenes, los sistemas de medición y control mantienen temperaturas ligeramente inferiores a las de congelación y un contenido de oxígeno del 2% o inferior. Hasta ahora, Betko ha instalado 72 cámaras frigoríficas con capacidad para 98.000 cajones de manzanas (cada cajón contiene 500 kg).

Pero no solo hay que almacenar con cuidado la fruta recién recogida, también los alimentos procesados son muy sensibles al almacene. GEA ha modernizado la refrigeración de tres almacenes para la mayor firma holandesa de sándwiches y
ensaladas gourmet. Su sistema anterior, basado en el refrigerante R22, ya no podía garantizar la temperatura ambiente requerida de 2°C (35,6°F). Nuestros ingenieros instalaron una bomba principal de amoníaco que, a instancias del cliente, puede conectarse posteriormente al sistema de refrigeración central. Además de esta bomba, las nuevas instalaciones incluyen un compresor, un motor eléctrico con control de frecuencia, un separador de aceite, un condensador enfriado por aire, una válvula de flotador de alta presión, separadores de amoníaco y evaporadores. 

Dichas instalaciones, que también cuentan con sensores de gas y sistema de ventilación, se encuentran en una sala de máquinas aislada, directamente detrás de una de las cámaras frigoríficas. Las tuberías son de acero aislado con espuma rígida de poliisocianurato (PIR) y aluminio. Soportan altas presiones y son a prueba de fugas. El aerocondensador se encuentra en una cámara frigorífica. Los productos se enfrían mediante ciclos de descongelación naturales de enfriadores de aire situados en el mismo lado que la sala de máquinas.