La desgasificación consiste en extraer los gases disueltos, como por ejemplo, oxígeno y dióxido de carbono. Todas las bebidas son sensibles al oxígeno disuelto; su sabor y calor puede quedar modificado. Además, el oxígeno disuelto afecta negativamente al rendimiento de llenado. Por lo tanto, es importante emplear agua desgasificada de manera óptima para producir algunas bebidas como refrescos.