Los cabezales de compresión de GEA son el elemento principal del homogeneizador puesto que bombean el producto a alta presión hasta el interior de la válvula de homogeneización y de esta forma activan el proceso de homogeneización.

El cabezal es el elemento distintivo de la máquina: el material (que cumple los criterios de resistencia y duración que exige el mercado) y la capacidad para satisfacer las normas de higiene más estrictos de la industria alimentaria hacen que el bloque de compresión de GEA resulte indispensable para garantizar la fiabilidad y la idoneidad del resultado del proceso productivo.

Además, la posibilidad de elegir entre cabezales con distinto diseño, que se adecuan al producto que se va a procesar y al intervalo de presiones empleado, hace que el cabezal sean altamente personalizable en función de las necesidades del proceso.