Nuestro equipo permite fabricar una variedad de bolsas y ofrece muchas opciones. En función de sus necesidades, puede elegir el tipo de bolsa que sea mejor para el producto y el cliente.

En la máquina típica se carga un rollo de película de plástico que tiene un dibujo por ambas caras. La película se acerca a la parte trasera de un tubo cilíndrico, que es el tubo formador. Cuando el centro del plástico está cerca del tubo, con los bordes externos de la película se forman solapas que envuelven el tubo formador cónico. La película se estira hacia abajo alrededor de la parte externa del tubo y se coloca una barra termoselladora vertical en los bordes de la película para sellarlos por acción del calor. 

Para iniciar el proceso de embolsado, se fija una barra de sellado horizontal a lo largo del borde inferior del tubo para pegar la bolsa y cortar la película que sobra por debajo. Esta barra puede encontrarse a una altura fija en los denominados procesos de sellado intermitente. Los sistemas más rápidos tienen una barra de sellado que se desplazan hacia abajo con la bolsa durante el sellado. Este es el proceso continuo. 

Cuando se alcanza el peso bruto de la bolsa con el producto en su interior, la bolsa deja de llenarse y la barra horizontal sella la parte superior de ella al tiempo que forma la parte inferior de la siguiente bolsa. Esta bolsa se corta para separarla del tubo, con lo que se convierte en una bolsa sellada lista para avanzar hasta la fase de embalaje y expedición del producto. 

La alimentación de material y el corte de la bolsa pueden determinarse en función de la longitud de la bolsa o de la indexación hasta un punto que detecta un sensor visual. En muchos envases de alimentos se emplea nitrógeno para aumentar la duración de estos. 

Los fabricantes de alimentos suelen buscar maneras de mejorar su cobertura geográfica o de aumentar la duración de sus productos sin emplear sustancias químicas. La inyección de nitrógeno es una forma natural de aumentar la duración de los productos.