Las plantas de evaporación se utilizan como tecnología de separación térmica para concentrar o separar soluciones líquidas, suspensiones y emulsiones.

Los costes operativos de una planta de evaporación están determinados, en gran medida, por el consumo energético. En condiciones estables, debe haber un equilibrio entre la energía que entra y sale del sistema. El consumo energético del sistema se puede personalizar de acuerdo con los requisitos individuales del cliente por medio de una configuración térmica inteligente de la planta de evaporación.