En la industria y el comercio los requisitos de calor de proceso son muy específicos. Las bombas de calor a menudo satisfacen estos requisitos. Gracias a su eficacia y rápida amortización, ofrecen una alternativa económica y respetuosa con el medio ambiente frente a los sistemas de calor habituales. La bomba de calor hace que la temperatura del entorno se eleve (agua o gestión de residuos) y aumente el calor. Un factor fundamental en la planificación y selección de un sistema de bomba de calor es el tipo de aplicación al que se va a destinar. El atractivo de las bombas de calor industriales es su diversidad y posibilidad de uso en muchas aplicaciones en las que se requiere calefacción y refrigeración.

Una bomba de calor de GEA permite disfrutar de calor en invierno y frío en verano cuando las necesidades cambian en función de la estación, como ocurre en los edificios de oficinas o los invernaderos. En las estaciones en las que se necesitan ambas prestaciones, se puede conseguir una eficacia 10 veces mayor que con un calentador/enfriador convencional. 

Cualquiera que sea el uso al que se destine, la bomba de calor se amortizará con rapidez, si se tiene en cuenta el ciclo de vida total, porque reducirá el consumo de energía y las emisiones que contribuyen al calentamiento global. Además, es importante destacar el uso de refrigerantes naturales, como el amoniaco, cuando resulta posible.