Procesado de proteínas orgánicas

Las enzimas, definidas como catalizadores biológicos macromoleculares, son responsables de miles de procesos metabólicos y se encuentran presentes en todas las células vivas. Son altamente selectivas y aceleran tanto la frecuencia como la especificidad de las reacciones metabólicas, desde la digestión de alimentos (descomponiendo el almidón, las proteínas, la grasa y los azúcares) hasta la síntesis de ADN, sin que esto suponga su propia descomposición. La mayoría de enzimas son proteínas, aunque también se han identificado moléculas catalíticas de ARN.

Extracción de Enzimas por Homogeneización

La ruptura de las células microbianas es un primer paso en este proceso y cada vez tiene más importancia el uso de la homogeneización a alta presión para obtener enzimas intracelulares y orgánulos. Permite extraer sustancias intracelulares sin necesidad de utilizar disolventes ni otros productos químicos para iniciar la rotura de la pared celular.

Extracción de Enzimas por Separación

Los separadores y decantadores de GEA garantizan una separación sin daños de las enzimas intracelulares y extracelulares en alta concentración.

Producción de Enzimas Intracelulares

La glucosa-isomerasa es un ejemplo de enzima que convierte la glucosa en fructosa y que tiene una gran importancia en la industria del almidón. La enzima se produce y permanece en las células de los microorganismos empleados. Para procesarla, la fase líquida del caldo de fermentación se separa por centrifugación después de la fermentación. Los microorganismos concentrados son tratados con posterioridad a la centrifugación. Las paredes celulares se rompen. Dependiendo de la consistencia de la suspensión, esta se diluye antes de que los fragmentos celulares se procesen con separadores de operación continua. 

Producción de Enzimas Extracelulares

Los separadores y decantadores de GEA son idóneos para un tratamiento óptimo de las enzimas del detergente en polvo. Se inyecta aire purificado y esterilizado en un fermentador equipado con un agitador. Las burbujas de aire se distribuyen en la solución de nutrientes, que está compuesta de carbohidratos, proteínas, factores de crecimiento y nutrientes. Esto se esteriliza, se calienta a una temperatura óptima y después se inocula con el cultivo purificado de un microorganismo no patógeno. Los microorganismos se nutren al convertir las sustancias y, a la vez, producen las enzimas. Estas son excretadas al caldo de fermentación. Después de la fermentación, los microorganismos se separan añadiendo un floculante y centrifugando con separadores y decantadores. Las sucesivas etapas de lavado y pulido con centrífugas incrementa la producción y pureza de las enzimas.